Iguazú: Patrimonio de la Humanidad

viernes, 4 de septiembre de 2026

Reflexión de etnógrafo desde el Materialismo Histórico

Manifestaciones por Ceuta hoy, última hora en directo | Cientos de miles de  personas se manifiestan en toda España en apoyo a los ceutíes: "Ceuta se  defiende" | España
Imagen de los altercados. Fuente "El Mundo"

Este país, mejor dicho su "paisanaje", se esta enquistando peligrosamente, enrocándose en torno a planteamientos zafios, faltos de contenido, a la vez que de ética y empatía. Nos dejamos "seducir" por líderes políticos, cuyos relatos parecen no buscar el bien del pueblo, sino conservar la posadera donde se aploman.

 
Como "hooligans" salimos a la calle a insultarnos, rentabilizando los extremos de la hipérbola, porque a nuestros paladines les viene bien para mantenerse en el foco de atención, no sea que tengan que dejar la poltrona y volver a ganarse la vida como cualquier otro españolito de a pie. ¡Y recuerdan que afuera hace mucho frío! 

 
Así, ante una crisis social y política que tiene más categoría de invasión presuntamente promovida por el reino alauí, que de migración, pese a que a algunos les interese equiparar la llegada de seres humanos desde zonas devastadas de África, como Sudán, Somalia, Nigeria, Congo y otras esquinas del mundo, con los más de 80.000 ciudadanos marroquíes "pastoreados" supuestamente hacia Ceuta - ¡Ay Pegasus, qué tendrás!-, ante esta situación, retomo, todos los políticos pretenden rentabilizar sus propuestas... 

Movidos por estas, se convocan "manifas" en la arena de representación de los espacios sociales, simbólicos e institucionales, de todas las ciudades y pueblos de España.

Por un lado, las que reconocen el sufrimiento del pueblo "Caballa", infectadas por grupúsculos de extrema derecha que, con eslóganes racistas y xenófobos propios de tiempos oscuros del siglo pasado, sazonados de insultos, pretenden derrumbar la Democracia y la Libertad del pueblo español, sin darse cuenta que, ellos mismos, serían los primeros que una dictadura tiraría por el desagüe dada la exigua capacidad intelectual que poseen.

Pero en el otro extremo las cosas no van mucho mejor -tristemente - porque al querer tomar la parte por el todo (como los opuestos antes citados) y con cantos como "fuera fascistas de nuestros barrios" confunden lo que es el racismo y la xenofobia con la desprotección del pueblo Ceutí, olvidando que tiene que ser "jodido" - mucho - que no puedas salir a la calle, durante todo agosto, o que la población femenina tenga miedo a pisar la acera. Y ojo que el curso escolar empieza -supuestamente- ahora.

Y mientras los extremos se "pelean", los políticos se frotan las manos; bueno alguno está macerándose lentamente en el canguelo no sea que aparezcan datos peligrosos, capturados por Pegasus, o los informes del CNI o del CENIF que, analizados bajo el microscopio de la justicia, otorgan la culpa a los servicios de inteligencia del reino alauí. 

 
Luego, después de todo el despropósito, nos tiraremos de los pelos cuando "gane la derecha"... Y los que, tal y como Boabdil el Chico, lloró por Granada, derramen lágrimas por la Moncloa, desplegarán el relato de "la máquina del fango, la extrema derecha, el contubernio judio-ruso-americano..." queriendo tapar las miserias de su mala gestión y otras presunciones. 

Olvidarán así, que el origen de todo mal, más allá de los delirios personalistas de algún adalid, venido a menos, está en la bandera marxista que se arrió en Suresnes en octubre de 1974, y dejó aparcados, arrinconados en una "zona gris" como es ahora Ceuta, a todos los que, de verdad, lucharon por la Libertad contra el franquismo, optando por la tecnocracia del liberalismo adscrita a la socialdemocracia occidental.

Para terminar, desde el mismo Materialismo Histórico, desenmascarar a quienes inventan categorías como "pijo-progres", "facha-pobres" o consideran la existencia de "clases medias" porque, en todo caso, son anteojeras que nos pretenden colocar para desvirtuar la verdadera esencia de la "lucha de clases" como conflicto entre los dueños de los medios de producción -explotadores- y quienes solo poseemos la fuerza de trabajo -alienados-. Finalmente, porque parece que el anhelo de algunos políticos es vivir de las migajas del festín en que se regocijan las élites del sistema-mundo.