Iguazú: Patrimonio de la Humanidad

martes, 28 de noviembre de 2017

LA COCINA POPULAR NO MOLA EN BRUSELAS


El último informe de la Unión Europea, sobre empleo, renta y desigualdad, emitido por la Comisión, desde Bruselas, esta semana, vuelve a dejar a España con los pies al aire. Y es que la capa con la que los hidalgos castellanos cubrían su zaherido orgullo cada vez está más raída, remendada y pútrida, tal que ya no nos cubre las vergüenzas, miserias ni na de na…!!!
Pero, “tranquis, coleguis” que pronto llegará Papá Noél y los Reyes Magos, así que nuestros políticos Rajoy, Montoro y de Guindos, a la cabeza, se enmendarán y redactarán sus cartas, llenas de ilusión, para que el prodigio de aquellos hombres mágicos solucione los problemas de nuestra economía. Todo porque, en resumidas cuentas, la cocina popular no logra sazonar en la medida de lo necesario sus platos para que acaben con la fame de los españoles. O peor aún, nunca quiso.
Pero, claro está, nunca pasa nada y como, para algunos compatriotas, los datos de la U.E. son emitidos solo para dañar o pintar la cara a Rajoy, podemos seguir haciendo oídos sordos a las voces que claman equidad, igualdad y respeto, desde dentro del país – entre ellos ONGs como Cáritas y Cruz Roja – y desde fuera si es la Comisión la que apercibe. Es problema radica en que mientras se ningunea, sin el menor rubor, a la ciudadanía y sus organizaciones, la U.E. nos sancionará por incumplir los mínimos exigidos para pertenecer a tan ilustre club. Por torpes, vamos.
Por eso, creedme si os digo que hay gente que me está empezando a caer mal, versión suave de “me están hinchando las narices”, cuando miran hacia otro lado al ver situaciones lacerantes, de extrema necesidad, en nuestras arterias urbanas o cuando, por omisión de ayuda a los que las sufren, llega una reprimenda, como ésta, de la U.E. a manera de informe de su Comisión. Y pese a todo, se sigue sin hacer nada al respecto. Lo siento, no puedo con ellos. Claro, nunca pasa nada “tenemos a Arconada” o “no tenemos miedo, tenemos a Ablanedo” que se cantaba en el vetusto Anoeta o en El Molinón, la catedral del Piles, en la década de los maravillosos ochenta.
Pero entremos ya de una vez en harina, que para hacer una tortilla o este pastel hay que romper las cáscaras de los huevos. El citado informe, para todos en la red, analiza siete importantes variables socioeconómicas como son la desigualdad de rentas; abandono escolar; discriminación de género en el mercado de trabajo; riesgo de pobreza y exclusión social; jóvenes que ni estudian ni trabajan; tasa de paro y eficacia del gasto social en la reducción de la pobreza y las califica, en función de la media de la U.E. como excelente, bien, media, bien pero empeora, débil pero mejora, bajo vigilancia y crítica. El caso español se torna crítico en los dos primeros áreas que conforman el informe. Una pescadilla que se muerde la cola, ya que si abandonas los estudios la falta de formación te incapacita para alcanzar empleo digno. El resto, salvo el referido a la discriminación laboral, situado en la media de la U.E. - bastante malo, por cierto - queda bajo vigilancia; o lo que es lo mismo bajo sospecha.

Con este sufflé, resulta anacrónico ver como sacan pecho los cocineros patrios de los Presupuestos Generales del Estado. Yo al menos, metería la cabeza en los libros de cocina, quien dice cocina dice economía. hasta encontrar una receta que pusiese el menú nacional entre los primeros de Europa. Ah, no, es verdad, que lo importante no es la equidad entre los españoles y el libre acceso a los recursos, derechos y mercado de trabajo. Pedir esto es una pedantería; lo que mola es disertar sobre el color de la camiseta de la selección española, qué Benlén Esteban tenga una hija casadera, Paquirrín mueva la panza a ritmo bakalao o que en Catalunya haya más seguidores del Barça o del Español. Así nos va; tan bien como el informe – tirón de orejas a España.
La realidad, por cruda, es despreciada. Así nadie dice y todos se callan la verdad de que los avances en empleo, si se puede llamar así a esos“curros” diez horas al día por 500 € o de tres días al mes, han sido marcadamente polarizados lo que lleva a que los ricos sean más ricos y los pobres más necesitados, a la vez que aumenta su número ( el 28 % de la población española está en riesgo de exclusión social).
El informa concluye con un corolario temible que se resume en un aumento de la desigualdad en el acceso a la educación, formación, protección laboral y unido a los pobres resultados en el mercado laboral llevan a que la Comisión observe un preocupante colapso en los ritmos de desarrollo sostenible, procesos de equidad y de inclusión social. Latitudes estas peligrosamente próximas a Bulgaria o Grecia en el furgón de cola de la U.E. Eso sí; nadie queda atrás con el ¡Viva España! Y el dogma de banderas.



Heri Gutiérrez García.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

LOS MACHOS ALFA, LA BURUNDANGA Y EL ABUSO DE PODER


Un país con unos datos de de mujeres asesinadas por violencia de género – 45 a mediados de noviembre, momento de escribir esta columna - , como España, no puede llamarse desarrollado, ni mucho menos “ir bien” como postulan, cada tres por cuatro, nuestros políticos. No amig@s, no; mucho más allá de los “Gurtel”, “Marea”, “Eres”… banderitas rojigualdas o esteladas, camisetas de la selección con efectos ópticos, para algunos perversos y homenajes desmedidos a humoristas que en su máximo esplendor eran del montón, encumbrados por los cánones actuales como grandes filósofos y teóricos del pensamiento posmoderno... Muchas millas ultramar, me barrunto, se encuentra el espolio que sufren los seres humanos por la nefasta acción y negación de ayuda de quienes deberían poner coto a este desmán contra sus semejantes.
El poder, siempre el poder, y su cruel expresión como dominio de los otros es algo que pone excesivamente cachondos a muchos, casi me atrevería a decir que los lleva al paroxismo de la enervación sádica. Uno no es más fuerte por lo que tiene, sino por la diferencia respecto al otro, o lo que es lo mismo, por que puede mearle en la boca sin que aquél, usado como escusado, se revuelva y explote. Y si te jactas de ello en cahts o grupos de wasp, mucho mejor, que para eso tienes un móvil de última generación.
Así, insultar a Carmena, la alcaldesa de Madrid, amenazar de muerte a tu compañero “rojo”, adorar y rendir pleitesía a la bestias fascistas, proponer métodos de exterminio y planear actos terroristas contra medios de comunicación, son fundamentos de cerebros yermos de neuronas habitantes de las mismas ciénagas y cloacas que aquellos que impunemente violan a una joven, supuestamente hasta arriba de escopolamina, para que pierda su voluntad y no se defienda y graban sus hazañas para deleite de individuos de la misma calaña.
Pero además, al sociedad actual parece estar tan borracha de burundanga como las víctimas de una agresión sexual bajo su efecto. Más todavía, enferma. No reacciona ante los chorros de horror, la barbarie y la violación de los derechos humanos que aparecen día sí y día también en los medios. Si te agreden, roban,violentan... debes casi justificar tu inocencia porque, en el fondo, formas parte de la misma jungla de odio que dio cuna y amamantó a los machos de la manada que te agraviaron impunemente en un anónimo portal, oscuro rincón, y subieron a la red – hay que ser absurdos – su triunfo contra tu libertad ya vencida, copas y horas antes, por el efecto del narcótico.
“Que no cerraste las piernas con la debida fuerza...” “Ibas provocando por llevar escote, falda corta o pantalones ajustados...” “No te dolió la afrenta porque seguiste haciendo una vida normal...” “Es que, hija, lo ibas buscando...” Éstas y otras peores, que no deberían ni siquiera pensarse por execrables, son frases de marcado tinte machista, discriminatorio y vejatorio contra la mujer que se esgrimen en los tribunales en defensa de los que no se la merecen.
Y lo más triste de todo es la normalización que se ha obrado en nuestra cultura, el morbo de las imágenes, de los desquiciados datos sobre el feminicidio anual, de la creciente proliferación de grupos neonazis que actúan en la impunidad de un sistema que pretende esconder bajo la alfombra la basura acumulada durante años de dejadez institucional. Y eso, de alguna manera, amig@s, lo terminaremos pagando.

Herti Gutiérrez García

martes, 31 de octubre de 2017

DE LOS HIJOS DE ESTA TIERRA AL RECUERDO DE SUS MAYORES

Foto: Archivo Minero
Hace unos días, Quique Mencía jefe de prensa de la empresa HUNOSA, me envío un wasp para invitarme a participar en el evento que, en memoria de los fallecidos en la mina, se celebrará el próximo viernes día tres en el Centro de Reinterpretación del Puzu Sotón. La idea era que profesionales de distintos campos, ciencias y artes, aportaran su saber en un acto que pretendía rendir homenaje a aquellos mineros muertos en trabajo. ¿Por que yo también? Pensé... No canto, no sé recitar, no soy actor, ni músico, ni artista. Escribo mal, casi a hachazos; eso sí, como hijo de esta tierra negra y verde me comunico con una prosa ruda y nudosa, casi salvaje, mamada por la leche materna como se hereda el ímpetu con el que generaciones y generaciones antes que la mía arrancaban el carbón, a puñetazos de su lecho, en el corazón de nuestros valles. Quizás por eso impregnada mi alma de cisca, lodo, polvo y humo nunca me alejé de estos valles para hacer trabajo de campo y parir etnografías que siempre sentaron mal a los poderes fácticos del momento. Conjunto de documentos recopilados por alguien de cuna tan “roja” y “negra” como las de aquellos electos y que eran nacidos de la vivencia de sus gentes. Y, claro, nadie podía ser tan puro en esencia ni montar corceles tan bellos como quienes salían en prensa, radio o televisión a grito deslomado reivindicando solidaridad y compromiso... Por boca pequeña como se vio después en algunos de aquellos ídolos de pies de barro. Vamos, me imagino que para ellos yo era un postmoderno desertor del Álamo. Pero no, que va, lejos de esa visión, yo era alguien normal que, también en la mocedad, se manifestó en Uvieu, Llangreu o dónde fuera y que desafinó con la masa, antes de correr, aquello que se cantaba “De qué pozu son esus de marrón...Esus de marrón, de qué pozu son...”.
Esa forma de vida valiente y a pecho descubierto que se reflejaba en no casarse con nadie, herencia legitimada de nuestros mayores, a las huestes de la rancia derechona rechinába-yos mucho, pero tristemente lo mismo significaba para algunos de los integrantes de las fuerzas vivas del otro lado, los autroproclamados como representantes legítimos de la clase obrera. El tiempo que es sabio a la par de inexorablemente cansino dará y quitará razones tras los muchos procesos sub judice abiertos aún hoy en día.
Herederos somos de una Historia crispada y real, narrada de distintas formas tras décadas de trabajo duro bajo tierra, peonadas, vidas, amores y almas, todos ellos ganados y perdidos subiendo “ramplas” y abriendo nuevos “tayos” como caminos y venas serpenteantes hacia el corazón de Asturias. Honor, solidaridad, respeto y lucha obrera amalgamaron un modo de vida difícil de comprender fuera y en casa. Unas veces temidos, otras mancillados y pocas reconocidos por los gobiernos antes durante y después de los tiempos de general golpista. Precisamente fue en el ocaso de ese aciago régimen, carente de Democracia y sobrante de paternalismo a ultranza, cuando el INI creó, con la Acción Concertada, la empresa HUNOSA. Y de eso hace ahora cincuenta años, en el apoteosis de la autarquía franquista. El inicio de un sueño litúrgico, para algunos, para otros una pesadilla, pero al fin y a la postre significante de una fuente inagotable de trabajo y prosperidad para todos los hijos de nietos de los primeros campesinos que a caballo entre siglos y en las remotas aldeas perdidas de Asturias se empezaron a manchar las manos de negro carbón, bajando por chimeneas cargados de picos y palas, hambrientos y enjutos, olvidados del destino. Aquellos que sudaron y sangraron una y mil veces y tristemente lloraron de dolor o de alegría también. Fuente inagotable de esa sangre real y simbólica que nutrió los valles mineros asturianos y sin saberlo, casi sin quererlo, fue la protagonista de una de las páginas más honrosas y valientes de nuestra Historia reciente. Quienes no solo lucharon por un futuro, que lo hicieron por cumplir con el sacrosanto legado que les habían trasferido sus mayores. Aquella conducta de “paisano” o de “paisana” que no retrocedía ante las adversidades, que nunca engañaba y muchas veces era vilipendiado por ser precisamente honesto y honrado. Algo de lo que los “autroproclamados” guías espirituales, que lo eran solo de cartón piedra, se aprovechaban para medrar y engañar a los suyos, a todos los que seguían bajando a las entrañas de la tierra para sacrificarse y mantener a su familia, que sentían el orgullo de ser minero, solidario y valiente, que no solo “baxaben les series a puñetazus” en el chigre, sino que sabían protestar cuando el “techu tiraba” y había que “postiar de chulana” porque tan peligroso estaba el muro como el techo. Los mismos que cuando había un “derrabe” entraban sin mirar más que al fondo donde estaba el “compañeru accidentau pa salva-y la vida” o si no se podía, para devolvérselo a los suyos. Así en las plazas de los Pozos mineros asturianos, como en las de todos los del resto del mundo, se vivió la emoción, la reivindicación, la lucha y del dolor contenido y expuesto al salir el minero herido o fallecido. Porque aquel que salía en la camilla era parte de la comunidad que lo esperaba fuera y en silencio o con aplausos era honrada su memoria.
Para finalizar mi deseo que este reconocimiento a todos los fallecidos deba ser el inicio del tributo, a modo de pago, hacia el acervo que nos trasmitieron los que fueron mineros durante casi dos siglos en empresas publicas o privadas, chamizos o grandes “Pozus” y hacia sus familias, porque son la base estructural y crucial de la cultura que hoy conocemos y que nos ha hecho ser como somos. Y, por favor, para terminar ya, dos deseos y una súplica. Seamos honestos con la Historia. ¡Qué nadie use partidistamente este tipo de homenajes porque sería violar el recuerdo de los que ya no están….! Y qué la pérdida de empleos en la minería, y su repercusión en la actividad económica, nunca signifique el fin de unos valores solidarios, reivindicativos y de compromiso que algunos conocimos en nuestra juventud.




           Heri Gutiérrez García.

viernes, 21 de julio de 2017

LA OCUPACIÓN DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS VERSUS LA MEMORIA Y LOS DERECHOS DE LOS ASESINADOS


El paseo-espacio verde que se encuentra en al final del parque de La Laguna de El Entrego ha desatado una nueva controversia, más allá de su uso como lugar propicio del botellón, como solaz de cánidos varios o nido de amor furtivo de parejas y amantes ocasionales. Ultramar, como diría Séneca, porque se relaciona con la ocupación de espacios culturales y simbólicos, arena de representación etnográfica de un pueblo y propias del mismo. Y nada que ver tampoco con que el Brexit obligue a cambiar “El Paseo Inglés”, nombre con el que alguien lo articuló.
Recientemente el PP de San Martín de Rey Aurelio, como parte de la estrategia nacional de rebautizar los espacios públicos y colectivos con nombres que permiten el reconocimiento de aspectos de la Historia española como si ésta existiera desde el periodo Democrático y solo parcialmente, ha propuesto apellidarle “De las víctimas del terrorismo”. Evidentemente, no soy de los que niegan que ETA fue un grupo terrorista y criminal que asesinó a ciudadanos y políticos adscritos a todo el arco ideológico, militares, guardias civiles, profesores, abogados o intelectuales que no comulgaban con sus hostias, como macabra estrategia de terror. Negar esto, sería una insensatez. Pero también lo es, y aquí entramos en “fariña”, correr un tupido velo tras el que se oculten los hechos ocurridos en el periodo franquista o, lo que es lo mismo, dedicar “cero euros” a la partida correspondiente a la Memoria Histórica en los últimos ejercicios - en palabras del propio Sr. Rajoy-, de los Presupuestos Generales del Estado.
No voy a perder tiempo intentado explicar, a quien no quiera entenderlo, la diferencia que existe entre un levantamiento o rebelión popular, como el de Octubre del 34, con un golpe de estado militar, como el del 36, perpetrado éste por profesionales del ejército contra el Gobierno que juraron defender. Pero sí querría refrescar la memoria de algunos y decir que hubo militares que obedeciendo a su Gobierno reprimieron la primera y luego murieron, con honor, defendiendo la legítima República contra aquel golpe de mano. Y quien no lo crea así que revise los libros de Historia. Claro queda, que tampoco apruebo los crímenes que ambos bandos cometieron contra sus hermanos, del otro, durante la contienda. Todos ellos son igual de execrables. Y como el oficio de antropólogo exige contar lo que ocurre y por ello lo que el ser humano crea, recrea, construye y reconstruye, a esa labor he de ceñirme.
Con estas premisas, todos nos damos cuenta que entre el final de la Guerra Civil y la muerte del dictador hay un periodo de “desmemoria” colectiva que nos caracteriza, para mal, como país amnésico e injusto. Incluso los que sufrieron en sus carnes hechos luctuosos más recientes han sabido empezar a rectificar. Balcanes, Chile, Argentina...Por cierto, Venezuela aún no. Por eso pese a que algunos quieren arrancar una página de los libros de Historia, correspondiente al S. XX, no debemos hacerlo porque sería abandonar en el olvido a muchos españoles, compatriotas nuestros. Según historiadores neutrales, como Hugh Thomas y Anthony Beevor, pueden cifrarse entre 350.000 o 400.000 los represaliados por el régimen, enterrados en más de 800 fosas comunes en España. Casi 200.000 fusilados, dándose el macabro efecto modal de acaecer varios centenares al día durante 1940. La desmemoria sirve para olvidar que quienes murieron “por Dios y por España” recibieron digna sepultura y reconocimiento. En cambio, los apilados en las fosas del olvido yacen en una canibalización eterna que trasciende más allá de su asesinato y usurpa su existencia como persona, su memoria individual y el derecho a pertenecer a la colectiva y, como no, todos sus derechos civiles. Porque ser enterrado en un “no lugar” hace que nadie pueda acudir a recordarte, llorarte, rezarte u odiarte.
No hay mayor injuria contra un pueblo que eliminar su existencia, incluso devorándolo; algo que nuestra especie lleva haciendo desde el Neolítico, o antes. Solo la Cultura y su conocimiento ha borrado la antropofagia física de nuestras costumbres. Pero, en cambio, otras no tan evidentes aún se estilan en el S.XXI; porque ¿cómo hemos de calificar los crímenes de lesa humanidad, las violaciones de derechos humanos, tráficos varios o las condenas al ostracismo contra colectivos y grupos étnicos distintos al nuestro?. ¿Puede haber algo más triste que saber que un antepasado tuyo se encuentra arrebatado bajo cientos de kilos de tierra al borde de una cuneta, en el fondo de un pozo o a las puertas de un campo santo...? ¿No tienen derecho esos familiares a enterrar “como Dios manda” - crean o no en Él- a su desaparecido.?
La Antroplogía estudia las Culturas, desde el relativismo que implica que ninguna de ellas es más importante que otra so pena de caer en deslizamientos culturales que, a través del principio mecanicista se excluya del régimen trascendental a algunos colectivos. Por eso, en España, dónde todo el mundo tienen derecho a ser enterrado dignamente, sin ser apartado de sus derechos civiles o memoria, aún tenemos compatriotas en cenagales simbólicos de los que deben ser recatados. Y así, más importante que tener campo, paseo, plaza...”de las víctimas del terrorismo” hora es que se recupere y restituya el honor a quienes se les fue arrebatado. Y concluyo, si hay qeu cambiarle el nombre ¿Por qué no ponerle Paseo de la Memoria Histórica?.


lunes, 23 de enero de 2017

LA BALADA DEL NALÓN


Sirva esta corta alegoría como contrapunto final a la gran peli de John Ford “Qué verde era mi valle”, ya que mientras que en ella y en el libro en que se basa de Richard Llewellyn, seudónimo de Vivian Lloyd, se narra la vida de una pequeña comunidad de un valle al sur de Gales, a través de la familia Morgan aquí, en esta columna, se muestran los actas de defunción de aquel modo de vida que en esta tierra, nadie supo defender o no quiso. Azules, rojos, sepias, morados, verdes o naranjas miraron hacia otro lado y, silbando tangos, permitieron el cese de toda actividad minera en Asturies y con ella, más triste aún, el fin de un modo de vida autóctono que otrora era reprimido, pero a la vez temido y odiado, por la bota del pretoriano. Pérdida de identidad que desde la Antropología es un crimen de lesa humanidad, tan grande y grave como la eliminación de cualquier hábitat humano, porque uno y otro pertenecen al acervo cultural de un pueblo. Jo, si alguno de los guerreros de la Libertad, en plena postguerra, abriera los ojos…! O monta tanto, para mi, la opinión de los veteranos que estuvieron en primera fila en La Güelgona del 62; aquella lucha desigual contra la Dictadura que hizo correr, a la par de garrotazos, ríos de tinta y de tal importancia social que hasta la BBC inglesa dedicó un especial informativo. Por contra, ni color se atisba en la idílica Democracia, del siglo XXI, que algunos embadurnan sin pudor.
El Pozu Sotón, situado en el corazón del Valle Nalón, fue uno de los yacimientos mineros de mayor importancia de la empresa HUNOSA, y por extensión del sector minero Astur y patrio. Pero además se constituyó, junto con otros como Maria Luisa o La Camocha, en referente del movimiento minero, la lucha obrera, la solidaridad y el compromiso. Con su desaparición y secada la fuente se corta el riego, en este caso y entre otras cosas, de solidaridad. Y así es más fácil manejar a la población, porque se eliminan los significados y significantes identitarios y a todo esto suma y sigue el hecho de que quienes, en el pasado reciente, se erigieron en faraones – dioses vivientes del Anto Nalón, como los del Nilo, no fueron más allá de figurones de cartón piedra, a toro pasado comprobado. Sí ya sé que me radicalizo, me lo dicen hasta los militantes de Podemos, y que perderé muchos amigos, también. Pero mejor es eso que olvidar las conexión con mis raíces, las nuestras y las de todos, aunque algunos se hayan olvidado.
Pero centrémonos para no volver a teorizar sobre ciencia política o filosofía barata, que es la pretensión actual, a modo de Sálvame de Luxe. Volvamos al “tayu”. Es el Centro de Representaciones del Pozu Sotón, en el horizonte, como un elemento nuevo de atracción turística, pero permitidme como antropólogo, bisoño eso sí, que considere en mayor valía su importancia. Es mucho más; y pese a la dificultad que supone trabajar sobre la tierra de uno mismo, porque es imposible alejarse para ser objetivo, he de deciros que se me antoja como uno de los últimos reductos que pueden mostrar lo que la vida minera fue con sus bondades y perversidades, en el fondo, lo que caracteriza a este pueblo a orillas del Nalón. La última pantalla, a modo de visor, que trasmitirá las señas locales hacia el futuro. Espejo y crisol de un momento de tiempo, dos siglos nada menos, propio de unos valles que mutaron y volvieron a cambiar, por mor o desamor, de los intereses económicos de un país, España, que solo miro hacia Asturias, sus tierras y paisanos, cuando los necesitaba y el resto del tiempo despreciaba con inusitado despotismo, casi ilustrado. Así y como no hay cuña peor que la del mismo palo se uso a los, supuestamente mejores cerebros de una generación asturiana, exiliados a Madrid, para defenestrar lo que, por otro lado, ya no existe.
Peleemos todos juntos por una suerte de última frontera que debe servir de nexo y referencia para los que vendrán, nacidos aquí y allá. Para que conozcan lo que hicieron nuestros - sus mayores, porque, pese a los que algunos crean, las piedras y sus construcciones tienen vida. La vida rica en experiencias de los que las construyeron y también las que se desarrollaron en aquellos lugares de trabajo. Historias de vida, pasión y muerte de deben ser recordadas como mejor homenaje a quienes las protagonizaron y porque son parte del referente de un pueblo que se niega a desaparecer engullido por las fauces del Sistema.

viernes, 16 de diciembre de 2016

“Have you ever seen the rain”

La Creedence Clearwater Revival, banda para la historia de los hermanos Fogerty, John y Tom, Stu Cook y Doug Cliffort, dejó un ramillete de canciones, en su mayor parte contra la tremenda tragedia humana que constituyó la Guerra del Vietnam y, por añadido, contra las injusticias que vivían y aún hoy sufrimos. Así en su leyenda, como en la de otros grupos de la época, está enfrentarse al gobierno probelicista de los USA en la década de los sesenta y primeros setenta y a presidentes como Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon o Ford. Hacerlo abiertamente, a cara y corazón descubiertos, era difícil por la fuerza de las huestes de los chicos de Hoover y su FBI y la propia CIA, por ello no quedaba otra que parapetarse tras una guitarra y, andamiarse sobre un escenario de provincias para entonar “Fortunate son”, “Proud Mary”, “Bad Moon Rising”, “Down on the corner” o el golazo por la escuadra que constituyó el título de esta columna, que traducido a la lengua de Cervantes, esa que yo maltrato habitualmente, significa, más o menos, “¿Has visto la lluvia alguna vez…?”. Título que se nos antojaría infantil, inocente y hasta bucólico si no fuera por la carga de profundidad, contra aquella infame Guerra, que esconden las metafóricas estrofas de la canción. Así cuando suena la calma antes de la tormenta o el sol se enfría en la lluvia torrencial, los chicos de la Creedence no nos dan el parte meteorológico de la semana, abren los ojos de su generación para que vean los destrozos que las bombas cargadas de nápal provocaban en la jungla de la península de Indochina.
Cuarenta años después y tras cruzadas continuas en Tierra Santa, bajo el auspicio de sucesivos presidentes del imperio – cierto es que los republicanos aman más las armas que los demócratas -, y como si el tiempo no hubiera transcurrido, un nuevo señor de la guerra aparece en escena. Alzado por el clamor popular de los USA, un racista, xenófobo, homófobo y machista en extremo, entrará en el próximo enero en la Casa Blanca. Y por si fueran estas, pocas, las cartas de presentación, en su alforja electoral muestra un nulo respeto por el Ser Humano y la casa que le cobija, la Tierra, el planeta ya menos azul, por lleno de mierda. Incrédulo, como el primo de Rajoy, de la existencia de un cambio climático que nos vaya a hacer mutar a todos, cual salamandras, en zombies putrefactos sedientos de carne humana, al modo de los caminantes de “The walking dead”. Suma y sigue, porque lo supongo miembro, seguro honorífico, del “club del rifle”, así que legislará para que puedan portar armas hasta los infantes y escolines en las guarderías. Y la guinda, la política estrella en su mandato, para reactivar la economía yankee, es elevar el gasto militar, con Obama en torno al 2,8% de su PIB – muy superior al de nuestra aldea Española -, hasta casi el 6%. Y eso son miles de millones de dólares, amigos.
No hace falta ser experto en lenguaje no verbal para deducir que esto llevará a una nueva cruzada en Oriente, más que nada para luego reconstruir los países asolados, sus yacimientos petrolíferos y oleoductos consecuentes. Al módico precio de una bota, yankee claro está, sobre la cabeza de la población autóctona y supervisión - formación por parte de la CIA del nuevo ejército nacional tras la reconstrucción. ¿A qué os suena?...Ya, ya…! Lo sé. No tan bien como las canciones de la Creedence, por cierto.
Pero el juego de Trump va más allá porque, como la del lagarto, su cola es larga y afectará en su reflujo a muchos otros países. Veréis, veréis, sentaros y esperar que os cuente...Un conflicto en “Petrolandia” reducirá la oferta de crudo y consecuentemente subirá el precio del barril Brent muy por encima de los cincuenta dólares que los “iluminati” de nuestro gobierno estimaron como precio para el envase unitario de oro negro en la partida correspondiente a gastos en energía de los Presupuestos Generales del Estado español, para el bienio 2017 - 2019. Y con la cuenta de la vieja, sabiendo que nuestro consumo diario está en 1.300.000 barriles por día, os voy a contar una de miedo. Según los chicos del Ministerio de Economía, el montante total anual resultaría de multiplicar 50 $ por el consumo diario y año. En total 23.725.000.000 $.
Ahora bien, o mal, si el desfase, por mor de Donald, la OPEP o Sampedro bendito, se produce y el barril llega a 60 $ - recordad tiempos en los que coqueteó y superó los 70 $ -, la broma saldría por 13 millones de $ al día, de más, claro... Algo así como 4.755 milloncejos al año por encima de lo estimado por los sabios patrios. Y en una moneda, el dolar, que se está apreciando frente al euro lo que nos hará el bocado más atragantado e indigesto.
  Pero, no pasa nada, nunca pasa nada. ¿Qué problema hay?. Nuestro gobierno y los que pacten estos presupuestos están para hacernos la vida feliz y llevadera. Todo se compensará con subidas de impuestos a modo de promesas de amor incumplidas y nuevos hachazos en la caja de pensiones. Bueno, entendedme, si es que en ese momento aún dura.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Los fundamentalistas contra la Cultura quieren ganar la batalla y hacern...

DEL AMOR Y LOS IMPUESTOS


“Yo soy más del amor que de los impuestos”. Con esta frase arrancó su disertación un tertuliano, de esos que se autoproclaman profesionales, una noche de sábado en “La Sexta Noche”. Y no, lejos de lo que podéis pensar, amigos míos, no se referiría a la necesidad de imponer un IVA especial a quienes consumaran el amor de pago por la escasez o falta total del doméstico. Sus planteamientos eran otros bien distintas, como entenderéis seguidamente.
Acto seguido, después, deleitó con una serie de teorías populacionistas a favor del, a su juicio, necesario incremento de población para salvar un sistema de pensiones patrio que, a base de sablazos, nuestros ministros, todos ellos grandes espadas de la economía europea, de ahí los sablazos quizás, ha quedado temblando en torno a quince mil millones de euros. Así, en una espiral mágica, aumentar la población garantiza más empleos, la caja de pensiones y como colofón la sostenibilidad de la economía española.
Al oír como nuestro contertulio desenrollaba uno a uno los eslabones de esta cadena virtuosa, tal y como si fuese una maravillosa serpentina de felicidad eterna, se me iban crispando las meninges, apretando las mandíbulas y finalmente estallé en la salita de casa soltando un exabrupto que asustó a toda mi familia. “Y una polla como una olla...” debí decir, o algo incluso peor se me antoja, pero mejor me lo callo y no lo repito so pena de censura y horas sociales por mor de la Ley Mordaza del gobierno presente. Y no es que yo sea precisamente un ultraortodoxo defensor del celibato, que esté en contra del amor libre y repela las relaciones sexuales antes del matrimonio. Ni mucho menos, se debe amar a quien gustes, cuando quieras y donde te apetezca. Lo de traer nuevas vidas al mundo... Eso ya “ye otra coa”.
Pero ya mentidos en “fariña” y porque cuando se rebate una tesis siempre deben aportarse datos de fuentes fiables, para no quedar en conjeturas como la propia que se pretende falsear, ahí van una serie de ellos; y todos en la misma dirección. Parto, en inicio, de los datos que el INE estima para la población española hasta el año 2064 y se representan en la siguiente gráfica de elaboración propia y casera. 
2015 2019 2024 2029 2034 2039 2044 2049 2054 2059 2064
46436797 46171990 45829722 45484908 45154897 44822879 44434981 43872621 43075084 42059994 40883832


 

Aparece claramente dibujada y definida una evidente reducción de la natalidad que supone un crecimiento vegetativo negativo, en torno a cinco millones de habitantes en los próximos cincuenta años. Esta serie números y cifras queda un tanto estéril si su información no se completa con una pirámide de población. Elemento que servirá de pie para una de las premisas de mi ataque final al fortín populacionista, como ya había hecho Malthus en su momento. Además, siempre bebiendo de las fuentes del INE, que dan frescura y fundamento a cualquier análisis, se comparan las distintas formas de de las pirámides poblacionales de España en cinco momentos – tres pasados y dos estimados para el futuro.

A vista de pájaro, se observa la transformación que se está obrando sobre la estructura de población española que, partiendo de una clara forma piramidal, a lo largo del siglo pasado se va estrechando en la base y haciéndose cada vez más roma en su cúspide hasta llegar a invertirse totalmente en la previsión para mediados del S.XXI.
Hora es de implementar a los datos demográficos los de la Historia Económica reciente para echar por tierra todos los planteamientos populacionistas. Allá vamos. Existen una serie de verdades irrefutables que, desde el mundo de la economía, impiden que medidas, basadas en los incrementos de natalidad, que tan buenas fueron para los periodos de la primer y segunda Revolución Industrial, sirvan en el presente – futuro próximo.
  • La estructura productiva de las economías postmodernas no requieren un volumen de mano de obra tan grande como antaño.
  • Se produce un efecto sustitución de maquinaria y alta tecnología por mano de obra humana. Situación que se va haciendo cada vez más patente.
  • Los nichos de mercado que tradicionalmente daban albergue a empleos más productivos se van haciendo saturando y disminuyendo finalmente su importancia y aportación en sociedades maduras.
  • Se necesita un reparto de tiempos de ocio y de trabajo. Reducción de jornadas y de su duración.
  • Todo ello lleva a que, pese a los esfuerzos cada vez haya más mano de obra obsoleta, es decir desempleo, en las economías occidentales.
  • La desprotección del factor trabajo internacional hace que se subemplee a trabajadores, del tercer y cuarto mundo, en minoría de edad y situaciones de cuasi esclavismo. Lo que, a parte de la injusticia global, supone un incremento del desempleo en los países del primer mundo que ejercen como “negreros”.
Este es el marco que parece va servir para soportar el óleo o las acuarelas que pinten los nuevos tiempos. Por ello suponer que un incremento de población será la panacea de los modelos de desarrollo sostenido y sostenible futuro es una memez y comentarlo un auténtico despropósito de “sobraos” e indocumentados. Porque si ya es difícil contener y mantener a una población pensionista, cuya esperanza y calidad de vida son cada vez mayores, peor va a ser tener que bregar con una nueva avalancha de jóvenes sin esperanza de empleo, si la pirámide vuelve a ensanchar por su base.

jueves, 24 de noviembre de 2016

MAMÁ; ¿DEBO HACER DEBERES…?


Edmund Burke, escritor, pensador y político irlandés del S. XVIII, dijo: “Para que el mal triunfe, basta con que los hombres de bien no hagan nada”. Pero, cierto es, que para que existan hombres y mujeres de bien, la población y la ciudadanía deben estar formados intelectualmente algo que solo se logra con una Política Educativa comprometida con los valores sociales, el respeto a los demás, la igualdad y sobretodo que desprecie las premisas de quienes intentan aprovecharse, entre otras cosas, de las Instituciones para lucrarse. No olvidemos que un país con pueblo culto es la garantía y la observancia de gobiernos serios y ser curto no tiene mucho que ver con saber Economía, Matemática o con coleccionar carreras universitarias; es más que todo eso. De ahí que, perversamente quizás, no interese que el ciudadano sepa vivir y desenvolverse autónomamente en su sociedad.
En la España del S.XXI, tan lejos de la Irlanda contemporánea a Burke, se abren debates sobre la necesidad o no de imponer deberes a los alumnos, sobre si deben o no trabajar en casa y si es estresante o no tal actividad y consecuentemente si les lastra para su desarrollo futuro.
A lo largo de esta columna expondré mi opinión, aportando experiencia a ambos lados de la trinchera, como profe pero también como alumno, que también toca de vez en cuando, lo que me permite no desengancharme y conocer todos los entresijos, a izquierda y derecha, de la barricada.
Una multinacional vikinga de muebles de instalación rápida lanza una feroz campaña usando la premisa del exceso de deberes que los escolines españoles deben cumplimentar y que corrompe la posibilidad de una vida familiar plena y común. Por contra, las mesas, sillas, aparadores y armarios de la marca permiten disfrutar aprendiendo y aprender disfrutando en compañía de los papás y sus hermanitos. Los deberes, así entonces, son muy malos. Ahora entiendo por qué generaciones de españoles salimos tan retorcidos y antisistema o corruptos y crápulas varios.
Mucho ha tornado la enseñanza, giro casi siempre hacia peor, desde la prehistórica E.G.B. a las directrices actuales del “disfruta y aprende a tu ritmo”, tan bien recibidas por algunos colectivos institucionales y populares. Así, un escolín o escolina nunca debe estresarse haciendo deberes, por contra lo importante es que juegue a la Play, hasta la hora de meterse en la cama, después de haber “amorado” con sus amiguitos en la calle. Toda esta actividad “intelectual” le sirve para realizarse convenientemente como persona de futuro y así sabrá desempeñar una profesión en su etapa de adulto. Eso sí, sin estresarse; nada de pedir objetivos, productividad, planes de carrera, etc. Bastante tiene con levantarse por la mañana e ir a aguantar al crápula de su jefe, de la misma familia de los crápulas que arriba cité, que habían estudiado en la E.G.B. Los compromisos “p'al jefe” que para eso es el dueño de la empresa. Y si me puedo largar diez minutos primero, pues eso, como los “funcionarios”. Y queda claro que no me voy a levantar por menos de 1.500 €, eso por la parte corta, que tengo terminada la ESO y como papá me mantiene a mis treinta y cinco años y mamá me dice “no te levantes todavía, vida, que está muy frío en la calle; yo te llevo el colacao a la cama...” Y el papá seguidor de la moderna doctrina de la liberación contra deberes puede pensar que a ningún gestor de formación o recolocador se le ocurra decir a mi hijo que tiene que ir a trabajar a Francia, Alemania, Burgos o Xixón. De eso nada; faltaría más, que le monten una empresa en uno de los polígonos industriales del Caudal, del Nalón, Navia, Narcea o Eo que “ye su obligación”.
Como documento histórico aporto seguidamente una anécdota que hará reír a los compañeros del tartán que hace décadas compartían la camiseta verdinegra de la Uni de Uvieu. Ahí va; los martes y jueves desde septiembre a diciembre, Pepe Teverga, responsable del Club de Atletismo, nos enclaustraba durante dos horas en el multiusos bajo la Piscina del San Gregorio. Las sesiones, numantinas ellas, empezaban con un trote continuo que se iba acelerando y se desquiciaba cuando Pepe, perversamente, empezaba a dar palmadas y tenías que lanzarte al suelo, pegar con el pecho saltar, girar, rodar...Todo volvía a cierta normalidad cuando mandaba hacer dos progresiones, a lo largo del recorrido. Luego, la técnica de vallas, relativamente más fácil e infinitamente más llevadera. Recuerdo que un martes, después de un puente de la Constitución, estaba la tropa un poco más torpe que de costumbre, tropezones en los obstáculos, risas, pérdida de ritmo, más risas. Hasta que Pepe se cansó y dijo: “Jo, llevo veinte años sin estirar y las voy a pasar mejor que vosotros”. Raudo, se lanzo hacia ellas y, cómo quien tuvo retuvo, las superó en un santiamén. Los capullos que estábamos allí, cometimos el peor error de nuestra vida cuando nos pusimos a aplaudir...Su respuesta, lejos de seguir la corriente fue decir: “ Ah, sí?. Os vais a enterar…!!” Ordeno quitar las vallas y siguió durante el resto de la sesión aplaudiendo nuestra desfachatez. Y nosotros, como palmeros, a pegar con el culo, el pecho o la espalda en el suelo...¡Ay si llega a ser hoy…! No sé cuantos parroquianos le volverían a la siguiente sesión. O si lo hacían, cuántos abogados llevarían cada uno….!!!!
Utilizo este ejemplo para evidenciar que solo el compromiso con el trabajo y con una educación que partia de modelos que vayan elevando el nivel de exigencia se puede mejorar la respuesta de los alumnos y hacerlos más aptos para vivir en sociedades cambiantes y hostiles. Y sí, joder, si se debe ser feliz, pero desde el momento en que se dispone de herramientas y capacidad para poder decidir sobre el futuro de forma autónoma. Que no nos vendan la moto con monsergas sobre la filosofía del entendimiento sensorial y la comprensión desde la felicidad. Qué no nos prometan que leer ciertos panfletos te van a permitir caminar descalzo sobre ascuas, por que a la postre te quemas los pies, te chorrea la oreja y la realidad te arrebata del sueño de Morfeo de un soplamocos que te deja mirando pa Poniente. Lo demás, es perversamente falso y al final del camino crea individuos incapaces, desmotivados y sin herramientas para sobrevivir. En el fondo lo que quiere el Sistema. ¿No?

jueves, 17 de noviembre de 2016

POBREZA ENERGÉTICA

La Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) ha presentado, a mediados de 2016, su tercer estudio sobre la Pobreza Energética en España, según el cual, en el año 2014, más de 5 millones de personas se declaraban incapaces de calentar sus hogares en invierno. La serie se inició en 2012 y lejos de mostrar una tendencia descendente, como debería ser, lo hace hacia el infinito, como desgraciadamente es de suponer a tenor de los tintes mostrados por la evolución económica patria.
Para que el choque con la realidad sea más cruel y sobretodo para mancillar las vergüenzas de todos los que creéis – u os dejáis engañar – que la manida frase de D. José María Aznar “España va bien” es cierta, podéis analizar más datos del informe. Yo solo os los presento, que los tengáis en estima o no ya es cosa vuestra. Pero recordad aquello de que “cuándo las barbas de tu vecino veas pelar….”.
Los indicadores, recopilados para este estudio, indican que un 21% de los hogares españoles estaban experimentando condiciones asociadas a la pobreza energética en 2014. Un 6% de ellos - 2,6 millones de ciudadanos - destinaban más de un 15% de sus ingresos familiares al pago de las facturas energéticas, aproximadamente tres veces más que la media española. Finalmente decir que el informe también detecta grandes desequilibrios territoriales. Y no olvidemos que esta realidad se debe “adornar” con los más de trece millones de españoles viviendo al borde del abismo del umbral de la pobreza o los más de setecientos mil hogares que no tienen ni un euro que llevarse a casa. Sí, sí, tenéis razón los amigos del Sistema que musitando, entre dientes, pensáis que me repito mucho, pero igualmente montan el mismo bucle quienes oran el salmo cutre y soez que pretende relativizar la pobreza, en su conjunto, con el blasfemo eslogan de “¿en comparación con que país...Angola o Suiza…?” riéndose luego. Y eso, amigos y detractores míos, es mucho peor y asaz cruel por que deja, a quienes lo rezan, como alfeñiques, que deberían pasar hambre de verdad, tanta como sufren los niños en el cuerno de África a los que se les hincha el abdomen por la inanición. En fin, “ye lo que toca”.
Siendo como es la situación terriblemente tenebrosa, lo kafkiano del tema es que solo cuándo ocurre una desgracia como la tristemente acaecida hace unos días en Reus en la que una anciana, a la que se le había cortado la energía, hacía meses, murió calcinada en un incendio provocado por la vela que utilizaba para darse luz, ni siquiera para calentarse. Claro ahora sí, en éstas es cuándo las Instituciones, “politicastros” y figurones de cartón piedra salen a la palestra a lanzar eslóganes solidarios para quedar bien más que nada. Mientas, cuándo todo obraba anónimo, más oscuro y gélido que la vivienda de la infortunada mujer, o como la de millones de compatriotas en invierno, nadie quería saber nada del tema. Salvo y exculpo en mi queja las honrosas excepciones de Cruz Roja, Cáritas y otras ONGs que pintan la cara cada tres o cuatro días de los ministros del momento, rojos o azules. Sí, estos mismos que parece pasan el tiempo libre jugando al FIFA, PES o videojuegos similares y que nos hacen intuir que solo conocen la realidad virtual, no la que sufren sus compatriotas.
En estas circunstancias saltan, como dardos envenenados, cruces de reproches entre la empresa que cortó la luz, los Servicios Sociales que no estuvieron al loro y hasta se ve salpicado hasta el pobre párroco que no pidió a Dios lo suficientemente por ella. Solo faltaría que se le incoara a la fallecida un expediente sancionador por haber encendido una vela en casa incumpliendo la reglamentación y normativa ciudadana de seguridad e higiene en el hogar. La vergüenza más vil.
Y como todas las monedas tienen cara, siendo su cruz la que soportan los los exiliados del modelo, en el envés de la miseria y como dónde hay pelo hay alegría, los Bancos vuelven a tener beneficios, tras meses de “sanear” sus estructuras. Es decir que ganan “pasta” dejando trabajadores en la calle y cerrando oficinas por doquier, después de que unos y otras les hubieran servido para llevar a cabo sus oscuros objetivos en tiempos de bonanza. Sí, esa época que algunos aún rememoran y pretenden recuperar, conocida como la de la especulación y sus hijas las burbujas económicas, que nada tiene que ver con las de champán o cava navideño que unos gozan mientras muchos no pueden más que ver por la tele. En esta nueva espiral de triunfo bancario nacen imitadores de “mariosconde” y se derrumbará otra vez por efectos de otras crisis, igual que la anterior y la que la precedió hasta el origen de todo mal, el Crack del 29. Es posible que se adoren a los nuevos “magos de las finanzas”, que seguro darán con sus huesos en la trena. Pero, en este paroxismo sexual, a ninguno de todos nuestros representantes se le ocurre exigir, a esos mismos Bancos, que paguen parte de ese 95% de ayudas públicas que recibieron y nunca se recuperarán. ¡ Jo calla…! No sea que se mosqueen y no financien campañas o guarden en la nevera puestos de consejeros para el futuro.
Y ya nada que decir de crear bonos energéticos en el país donde los ricos lo serán más y los pobres también, pero míseros. En fin, nuevamente deberíamos sentenciar como loa clásicos “Carpe Diem”, al menos mientras tengamos vida y alma para reivindicar.