Una trifulca sin par y batalla desigual contra el feroz y voraz Sistema Neocon que nos ahoga
Iguazú: Patrimonio de la Humanidad
miércoles, 7 de agosto de 2019
DISCURSO DE TONI MORRISON EN LA ACEPTACIÓN DEL NOBEL DE LITERATURA 1993
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| Imagen wikipedia de Enoch Pratt Library |
Érase una vez una anciana. Ciega, pero sabia. ¿O era un anciano?
O quizás un gurú. O una leyenda para calmar niños inquietos.
He oído esta historia, o una exactamente igual, en el saber popular
de varias culturas.
Érase
una vez una anciana. Ciega. Sabia.
En
la versión que conozco, la mujer es hija de esclavos, de raza negra,
norteamericana, y vive sola en una casita a las afueras del pueblo.
Su fama de sabia no tiene par y es incuestionable. Entre su gente,
ella representa tanto la ley como su transgresión. El honor que se
le rinde y la admiración temerosa que se le tributa, trasciende su
vecindario y llega hasta lugares lejanos, hasta la ciudad donde la
inteligencia de los profetas rurales da origen a mucha diversión.
Un
día, la mujer recibe la visita de unos jóvenes empeñados en
refutar su clarividencia y en desenmascararla por el fraude que ellos
creen que ella es. Su plan es sencillo: entran en su casa y hacen la
pregunta cuya respuesta depende exclusivamente de lo que la
diferencia de ellos: su ceguera. Se paran frente a ella y uno de
ellos dice: Anciana, tengo un pájaro en mi mano. Dime si está
vivo o muerto.
Ella
no contesta. Le repiten la pregunta: El pájaro que sostengo,
¿está vivo o muerto?
Todavía
no responde. Es ciega y no puede ver a sus visitantes, y menos aún
lo que está en sus manos. No sabe cuál es su color de piel, género
o tierra natal. Sólo sabe cuál es su motivo.
El
silencio de la anciana se prolonga, a los jóvenes les cuesta
contener sus risotadas.
Finalmente,
la anciana habla y su voz es suave pero severa: No sé, dice. No
sé si el pájaro que sostienen está muerto o vivo, pero sé que
está en sus manos. Está en sus manos.
Su
respuesta podría interpretarse de esta manera: si está muerto, fue
porque así lo encontraron o porque ustedes lo mataron. Si está
vivo, todavía pueden matarlo. Que siga vivo, es su decisión. De
cualquier manera, es su responsabilidad.
Por
hacer ostentación de su poder y poner en evidencia la debilidad de
la anciana, los jóvenes visitantes reciben un regaño, se les dice
que son responsables no sólo por el acto de burla, sino también por
el pequeño manojo de vida sacrificado para lograr sus propósitos.
La anciana ciega desplaza la atención de las afirmaciones de poder
al instrumento a través del cual este poder se ejerce.
La
especulación sobre lo que este pájaro-en-mano (aparte de su
cuerpo frágil) puede significar, siempre me ha atraído, pero en
especial, así lo pienso ahora, por la forma en que he sido con
respecto al trabajo que realizo y que me ha traído hoy ante ustedes.
Decido entonces interpretar al pájaro como lenguaje y a la anciana
como un escritor experimentado. La anciana está preocupada por la
forma en que el lenguaje en que ella sueña, que le fue dado al
nacer, se maneja, se pone al servicio, incluso se le enajena para
ciertos nefarios propósitos. Al ser una escritora, ella considera el
lenguaje en parte como un sistema, en parte como algo viviente sobre
lo cual uno tiene control, pero sobre todo como un medio —como un
acto con consecuencias. Entonces, la pregunta que le hacen los
muchachos, ¿Está vivo o muerto?, no es irreal, porque ella
piensa en el lenguaje como en algo susceptible de morir, de ser
borrado; ciertamente puesto en riesgo y redimible únicamente por un
esfuerzo de la voluntad. Ella cree que si el pájaro que está en las
manos de los visitantes está muerto, sus custodios son responsables
por el cadáver. Para ella, un lenguaje muerto no es sólo ese que ya
no se habla o escribe, es ese lenguaje rígido, satisfecho de admirar
su propia parálisis. Como el lenguaje del estadista, censurado y
censurante. Despiadado en sus deberes policiales, no tiene otro deseo
o meta que mantener el libre deambular de su propio narcisismo
narcótico, su propia exclusividad y dominio. Aunque moribundo, no
deja de tener sus efectos para bloquear el intelecto, ahogar la
conciencia, suprimir el potencial humano de manera activa.
Refractario a la interrogación, no produce ni tolera ideas nuevas,
moldea los pensamientos ajenos, cuenta otra historia, llena silencios
confusos. El lenguaje oficial hecho añicos para sancionar la
ignorancia y mantener el privilegio, es una armadura lustrada para
impactar con su relumbre, un cascajo del cual salió el caballero
hace mucho tiempo. Más aún, es tonto, predatorio, sensiblero.
Suscitando reverencia en los escolares, dando refugio a los déspotas,
evocando falsas memorias de estabilidad y armonía entre la opinión
pública.
La
anciana está convencida de que cuando el lenguaje muere, cae en el
descuido o el desuso, en la indiferencia y falta de estima, o es
asesinado por decreto; así no sólo ella sino todos los que lo usan
o producen son responsables por su defunción. En su país los niños
han refrenado su lengua y usan balas en lugar de iterar la voz del
lenguaje mudo, del lenguaje inhabilitado e inhabilitador, del
lenguaje que todos los adultos han abandonado como dispositivo para
resolver un problema usando el sentido, dar orientación o expresar
amor. Pero ella sabe que el suicidio-lingual no es la elección sólo
de los niños. Es común entre los pueriles jefes de estado y
mercachifles del poder, cuyo vaciado lenguaje los deja sin acceso a
aquello que resta de sus instintos humanos para que hablen sólo a
aquellos que obedecen o con el fin de forzar a la obediencia.
Este
saqueo sistemático del lenguaje puede reconocerse en la tendencia de
sus hablantes a renunciar a sus propiedades de matiz, complejidad y
alumbramiento, a cambio de la amenaza y la subyugación. El lenguaje
opresivo hace más que representar la violencia: es violencia; hace
más que describir los límites del conocimiento: limita el
conocimiento. Ya sea el oscuro lenguaje estatal o bien el
pseudolenguaje de los insensatos medios de comunicación; ya sea el
orgulloso pero calcificado lenguaje de la academia o bien el lenguaje
de la ciencia impulsado por los productos; ya sea el pernicioso
lenguaje del derecho-sin-ética o el lenguaje diseñado para el
extrañamiento de minorías —que esconde su expoliación racista en
su tupé literario—, debe ser rechazado, transformado y puesto en
evidencia. Es el lenguaje que chupa sangre, encubre vulnerabilidades,
oculta sus botas fascistas bajo crinolinas de respetabilidad y
patriotismo, mientras se mueve implacablemente para vigilar los
rangos inferiores y la mente de los peores. Lenguaje sexista,
lenguaje racista, lenguaje teísta —todos son típicos de los
policíacos lenguajes del poder, que no pueden permitir el nuevo
conocimiento o animar el mutuo intercambio de ideas.
La
anciana es muy consciente de que a ningún mercenario intelectual, ni
insaciable dictador, ni político o demagogo profesional, ni a ningún
falso periodista, lo convencerían sus ideas. Hay y habrá un
lenguaje conmovedor para mantener a los ciudadanos armados y
dispuestos a hacer que otros se armen; muertos en masa o masacrando
en las galerías, en los tribunales, en las oficinas de correos, en
las canchas deportivas, en los dormitorios y bulevares; promoviendo o
memorizando lenguaje para enmascarar la piedad y el desperdicio de
tanta muerte innecesaria. Habrá más lenguaje diplomático para
aprobar el ultraje, la tortura, el asesinato. Hay y habrá más
lenguaje seductor, mutante, diseñado para estrangular mujeres, para
empacar sus gargantas como paté de ganso con sus propias indecibles
y transgresoras palabras; habrá más lenguaje de vigilancia
disfrazado como investigación, de política e historia calculado
para hacer enmudecer el sufrimiento de millones; lenguaje estilizado
para emocionar a los insatisfechos y afligidos por el asalto de sus
vecindarios; lenguaje arrogante pseudoempírico pensado para encerrar
a la gente creativa en jaulas de inferioridad y desesperanza.
Debajo
de la elocuencia, de la elegancia, de las asociaciones académicas,
por más conmovedor o seductor, el corazón de tal lenguaje es
lánguido, o tal vez sin pulso en absoluto —si el pájaro está ya
muerto.
La
anciana ha pensado cuál habría sido la historia intelectual de
cualquier disciplina si no hubiera existido quién insistiera, o no
se hubiera visto obligado a avanzar. El desperdicio de tiempo y vida
que las racionalizaciones y representaciones de y para el dominio,
exigían —discursos letales de exclusión bloqueando el acceso al
conocimiento tanto para el que excluye como para el excluido.
La
sabiduría convencional de la historia de la Torre de Babel es que el
colapso fue una desgracia. Que fue la distracción o el peso de
muchos lenguajes los que precipitaron la arquitectura fallida de la
torre. Que un lenguaje monolítico hubiera facilitado la construcción
y se habría alcanzado el cielo. ¿El cielo de quién?, se pregunta
la anciana. ¿Y qué clase? Tal vez el logro del Paraíso fue
prematuro, un poco mal intencionado si nadie tuvo tiempo para
entender otros lenguajes, otros puntos de vista, otro período de
narrativas. Pudieran ellos haber encontrado a sus pies el cielo que
imaginaban. Complicada, exigente, sí, pero una visión de cielo como
vida, no un cielo como más allá de la vida.
La
anciana no quería dejar a sus jóvenes visitantes con la impresión
de que el lenguaje debería forzarse a mantenerse vivo de cualquier
manera. La vitalidad del lenguaje radica en su capacidad para
retratar las vidas reales, imaginadas y posibles de sus hablantes,
lectores, escritores. Aunque su equilibrio está a veces en desplazar
la experiencia, esta experiencia no lo sustituye. El lenguaje apunta
al lugar donde puede hallarse el sentido. Cuando un Presidente de los
Estados Unidos reflexionó sobre cómo su país se había convertido
en un cementerio, y dijo: El mundo casi no notará y menos aún
recordará lo que decimos aquí. Pero nunca olvidará lo que hicimos
aquí, sus solas palabras son vigorizantes en sus propiedades de
afirmación vital porque se niegan a encapsular la realidad de 600
000 muertos en una cataclísmica guerra racial. Al negarse a
monumentalizar, al desdeñar la última palabra, la
recapitulación exacta, al reconocer su poco poder para
agregar o quitar, sus palabras indican deferencia hacia la
incapturabilidad de la vida que lamentan. Es esta deferencia lo que
las mueve, este reconocimiento de que el lenguaje nunca puede
mantenerse fiel a la vida de una vez por todas. Ni debería. El
lenguaje nunca puede inmovilizar la esclavitud, el genocidio,
la guerra. Ni debería anhelar la arrogancia de ser capaz de hacerlo.
Su fuerza, su felicidad está en alcanzar lo inefable.
Ya
sea preeminente o precario, oculto, detonante, o se niegue a
santificar; ya se ría a carcajadas o bien sea un aullido sin
alfabeto, la palabra escogida, el silencio escogido, el lenguaje
tranquilo bulle hacia el conocimiento, no hacia su destrucción.
Pero, ¿quién no conoce de literatura proscrita porque es
interrogativa, desacreditada porque es crítica, borrada porque es
alternativa? ¿Y cuántos no se sienten ultrajados por la idea de una
lengua autodestruida?
El
trabajo-de-la-palabra es sublime, piensa la anciana, porque es
generativo, produce el significado, que garantiza nuestra diferencia,
nuestra humana diferencia —la manera en la cual somos como ninguna
otra forma de vida.
Morimos.
Ese debe ser el significado de la vida. Pero construimos lenguaje.
Esa debe ser la medida de nuestras vidas.
Érase
una vez… unos visitantes hicieron a una anciana una pregunta.
¿Quiénes son, estos muchachos? ¿Qué hicieron con este encuentro?
¿Qué oyeron en estas palabras finales: El pájaro está en sus
manos? Una frase que señala hacia una posibilidad o un signo que
capta enseguida la idea. A lo mejor lo que los muchachos oyeron fue:
No es mi problema. Soy mujer, soy vieja, soy negra, soy ciega. La
sabiduría que poseo ahora está en saber que no puedo ayudarlos. El
futuro del lenguaje les pertenece.
Ellos
estaban ahí, de pie. Supongan que no había nada en sus manos.
Supongan que la visita era sólo un ardid, una jugarreta para lograr
que les hablaran, los tomaran en serio como no lo habían sido antes.
Una oportunidad para interrumpir, para violar el mundo adulto, su
miasma de discurso sobre ellos, por ellos, pero nunca para ellos.
Preguntas urgentes están en juego, incluyendo esa que ellos
hicieron: ¿Está el pájaro que sostenemos vivo o muerto? Quizá
la pregunta quería decir: ¿Podría alguien decirnos qué es la
vida? Nada de artilugios; ninguna estupidez. Una pregunta directa
digna de la atención de una sabia. De una anciana. Y si la anciana
visionaria que ha vivido la vida y afrontado la muerte no puede
describir a ninguna de las dos, ¿quién puede?
Pero
no lo hace, guarda su secreto, su buena opinión de sí misma, sus
gnómicos manifiestos, su arte sin compromiso. Mantiene su distancia,
la refuerza y se retrae en la singularidad del aislamiento, en un
espacio sofisticado, privilegiado.
Nada,
ninguna palabra sigue a su declaración de transferencia. Este
silencio es profundo, más profundo que el significado contenido en
las palabras que pronunció. Este silencio se estremece y los
muchachos, fastidiados, lo llenan con lenguaje inventado sobre el
terreno.
¿No
hay discurso, le preguntan, no hay palabras que usted pueda
darnos para ayudarnos a abrirnos paso en su expediente de fallas? ¿A
través de la educación que ustedes nos dieron, que no es en
absoluto educación porque estamos prestando mucha atención a lo que
han hecho, así como a lo que han dicho? ¿Hasta la barrera que
ustedes han erigido entre generosidad y sabiduría?
No
tenemos ningún pájaro en nuestras manos, vivo o muerto. No la
tenemos sino a usted y nuestra importante pregunta. ¿Es la nada que
está en nuestras manos algo que usted podría cargar para
contemplar, para adivinar siquiera? ¿Ya no se acuerda siendo joven
cuando el lenguaje era mágico sin significado? ¿Cuando lo que usted
podía decir, podía no significar? ¿Cuando lo invisible era lo que
la imaginación se esforzaba en ver? ¿Cuando preguntas y peticiones
de respuesta ardían tan brillantemente que usted temblaba de furia
al no saber?
¿Tenemos
acaso que comenzar a ser conscientes con una batalla de heroínas y
héroes, así como usted luchó y perdió dejándonos con nada en las
manos salvo lo que usted imaginó que está en ellas? Su respuesta es
artificiosa, pero su artificiosidad nos avergüenza y debe
avergonzarla a usted. Su respuesta es indecente en su
autocomplacencia. Un guión-para-televisión que no tiene sentido si
no hay nada en nuestras manos.
¿Por
qué no se comunicó, y nos tocó con sus dedos suaves, demorando la
mordedura de sonido, la lección, hasta saber quiénes éramos?
¿Tanto despreció nuestra jugarreta, nuestro modus operandi, que no
pudo ver que estábamos confundidos sobre cómo lograr su atención?
Somos jóvenes. Inmaduros. Hemos oído durante todas nuestras cortas
vidas que tenemos que ser responsables. ¿Qué podría eso significar
en la catástrofe en que este mundo se ha convertido, donde —como
dijo un poeta— nada necesita ser expuesto cuando es ya descarado?
Nuestra herencia es una afrenta. Usted quiere que tengamos sus viejos
y vacíos ojos, y veamos solamente la crueldad y la mediocridad.
¿Piensa que somos lo suficientemente estúpidos para perjurarnos una
y otra vez con la ficción de independencia nacional? ¿Cómo se
atreve a hablarnos de deber cuando estamos hundidos hasta la cintura
en el veneno de su pasado?
Usted
nos banaliza y además trivializa el pájaro que no está en nuestras
manos. ¿No hay contexto para nuestras vidas? Ninguna canción,
ninguna literatura, ningún poema lleno de vitaminas, ninguna
historia unida a la experiencia que pueda pasarnos para que nos
ayude a marchar bien? Usted es un adulto. La anciana, la sabia. Deje
de pensar en salvar su pellejo. Piense en nuestras vidas y cuéntenos
cómo es su mundo individual. Invéntese un cuento. La narrativa es
radical, nos crea en el mismo momento en que está siendo creada. No
la culparemos si su alcance sobrepasa su control, si el amor inflama
tanto sus palabras que estas caen en llamas y nada queda sino su
quemadura. O si, con la reticencia de las manos de un cirujano, sus
palabras suturan sólo los lugares donde puede manar la sangre.
Sabemos que usted nunca podrá hacer esto apropiadamente —de una
vez por todas. La pasión no es nunca suficiente; tampoco la
destreza. Pero inténtelo. Por nuestro bien y el de usted, olvide su
nombre en la calle; díganos lo que el mundo ha sido para usted en
los sitios oscuros y en la luz. No nos diga lo que hay que creer, lo
que hay que temer. Muéstrenos la ancha saya de la creencia y la
puntada que desenmaraña el amnios del temor. Usted, anciana,
bendecida con la ceguera, puede hablar el lenguaje que nos dice lo
que sólo el lenguaje puede decir: cómo mirar sin imágenes.
Solamente el lenguaje nos protege de las cicatrices de las cosas sin
nombre. Solamente el lenguaje es meditación.
Díganos
lo que es ser una mujer de modo que podamos saber lo que es ser un
hombre. ¿Qué se mueve en el margen? ¿Qué es no tener un hogar en
este lugar? Soltarse de aquel que uno conoció. ¿Qué es vivir a las
afueras de ciudades que no pueden soportar la compañía de uno?
Háblenos
sobre barcos que regresaron de los bordes de la playa en la Pascua
Florida, placenta en una campiña. Háblenos de una carretada de
esclavos, ¿cómo cantaban tan suavemente que su respiración no se
distinguía de la caída de la nieve? ¿Cómo por el encorvamiento
del hombro más cercano supieron que la próxima parada podía ser la
última para ellos? ¿Cómo, con las manos puestas en oración sobre
sus sexos, pensaron en el calor, luego en el sol, alzando sus
rostros como si estuviera allí para entrar? Volteándose como para
entrar. Se detuvieron en una hospedería. El conductor y su compañero
entraron con la lámpara, dejándolos zumbando en la oscuridad. El
hueco del caballo humea en la nieve bajo sus cascos, y su siseo y
licuefacción son la envidia de los congelados esclavos.
La
puerta de entrada se abre: una muchacha y un muchacho salen de su
luz. Trepan en la cama del vagón. El muchacho tendrá un revólver
en tres años, pero ahora lleva una lámpara y un cántaro de sidra
tibia. Se lo pasan de boca en boca. La muchacha ofrece pan, pedazos
de carne y algo más: una mirada a los ojos de aquel a quien sirve.
Una ración para cada hombre, dos para cada mujer. Y una mirada.
Ellos se la devuelven. La próxima parada será la última para
ellos. Pero no ésta. Porque ésta ha sido entibiada.
Hay
silencio otra vez cuando los muchachos terminan de hablar, hasta que
la mujer lo rompe.
Finalmente,
dice, les creo ahora. Les creo con el pájaro que no está en sus
manos porque verdaderamente lo capturaron. Miren. Cuán hermoso es
esto que hemos hecho —juntos.
martes, 6 de agosto de 2019
sábado, 3 de agosto de 2019
lunes, 29 de julio de 2019
miércoles, 24 de julio de 2019
sábado, 20 de julio de 2019
BUTACA DE PATIO
¿Os apostáis algo?. ¿Qué os jugáis?
Ahora, que como en el ciclismo, hubo un "abanico" en la política Astur, empezarán a verse intentos de saltos mortales y cabriolas imposibles para no quedar descolgados y perderse la posición en un lugar de privilegio en la "serpiente multicolor".
Quienes eran apóstatas del líder de la carrera y que aunque militaban en la misma "escuadra" se dedicaban a saltar ante cualquier movimiento en el paquete o a producirlos ellos mismos, se afanarán ahora por convertirse en gregarios, de lujo, pero fieles, dispuestos a reaccionar ante cualquier amago o demarraje que ponga en peligro el "mallot" de su jefe de filas.
Yo ya tengo las entradas en "butaca de patio", la caja de palomitas y el bote de bebida isotónica para ir acomodándome en espera de que se apaguen las luces y empiece el espectáculo.
Por que pensad que cuando al terminar la jornada, el periodista pregunte, todos dirán que nadie pensó dejar a su jefe de filas en la estacada. Todo fue efecto de una mala "pájara" resulta de haber comido mal o rehidratarse a destiempo.
Ahora, que como en el ciclismo, hubo un "abanico" en la política Astur, empezarán a verse intentos de saltos mortales y cabriolas imposibles para no quedar descolgados y perderse la posición en un lugar de privilegio en la "serpiente multicolor".
Quienes eran apóstatas del líder de la carrera y que aunque militaban en la misma "escuadra" se dedicaban a saltar ante cualquier movimiento en el paquete o a producirlos ellos mismos, se afanarán ahora por convertirse en gregarios, de lujo, pero fieles, dispuestos a reaccionar ante cualquier amago o demarraje que ponga en peligro el "mallot" de su jefe de filas.
Yo ya tengo las entradas en "butaca de patio", la caja de palomitas y el bote de bebida isotónica para ir acomodándome en espera de que se apaguen las luces y empiece el espectáculo.
Por que pensad que cuando al terminar la jornada, el periodista pregunte, todos dirán que nadie pensó dejar a su jefe de filas en la estacada. Todo fue efecto de una mala "pájara" resulta de haber comido mal o rehidratarse a destiempo.
jueves, 18 de julio de 2019
miércoles, 17 de julio de 2019
viernes, 12 de julio de 2019
lunes, 1 de julio de 2019
BURUNDANGA
El pasado lunes, La Nueva España abría con una noticia terrible;
“Investigan en Langreo una agresión sexual en la que se pudo
usar burundanga”. En el contenido se citaba que una mujer de 50
años podría haber sido drogada con esta sustancia y posteriormente violada.
Inmediatamente se encienden todas las alarmas por que nos damos
cuenta que estas tropelías no ocurren solo en las películas que
rayan con el “gore” o en grandes ciudades. Y claro, hasta que un
acto perverso, agresión, crimen o delito similar no cae cerca
vivimos en la ignorancia. ¿Cómo podíamos pensar que en las
fiestas de San Pedro, Santiago, La Laguna y otras…? Pues sí;
tristemente ocurre por que hay hijos de la gran chingada, que a
cualquier nivel y estrato social, se apoderan de la voluntad de sus
semejantes y roban, violan corrompen o descuartizan física o
moralmente de forma impune. Es decir que para estos sociópatas y
criminales varios tú, yo y los vecinos del quinto solo somos un
juguete, a modo de marioneta, con el que disfrutar sus perversiones.
Últimamente, en estos rituales macabros, se está destapando el uso
de la burundanga como aliado y arma de peligrosas consecuencias.
Pero, ¿qué es la burundanga?. También llamada escopolamina, es uno
de los principios activos del estramonio, la belladona y otras
plantas de flores campaniformes que, lejos de los que se nos cuenta,
no vienen de Brasil, si no que abundan por muchos lugares, incluida
Asturias y los parques de algunas de sus ciudades. Su uso en muy
pequeñas cantidades lleva a un estado de sopor y amnesia a la
persona que lo ingiere, con pérdida total de voluntad durante horas.
En dosis mayores puede producir la muerte. Además, se da la
circunstancia que es muy difícil su detección en sangre y orina.
Recordad que a los violadores de “la manada” no se les añadió
el uso de esta sustancia como agravante por que, pese a que así lo
alardeaban en sus grupos de wasp, no se pudo corroborar en los
estudios forenses a su víctima. A lo largo de la historia ha sido
empleada por los servicios de inteligencia para sonsacar información
a los espías capturados. Pero mucho antes, fue planta de uso común
entre druidas, brujos y hechiceros en rituales mágicos que
acercaban, en estados mesiánicos, a la divinidad. En aquelarres y
orgías paganas se untaba a lo largo de palos que eran posteriormente
frotados en diferentes partes del cuerpo. De ahí que se ilustraran
siempre las brujas y brujos volando sobre escobas.
Pero,
volviendo ya al presente, lo verdaderamente peligroso es que se
normalice su uso para cometer atrocidades de distinta índole contra
la voluntad de las personas. En el peor de los casos una mujer puede
ser violada por un grupo de hijos de perra pero además nadie está
libre de que, como ocurrió en varias ocasiones, te dejen la cuenta a
cero del banco o te hagan firmar lo que sea sin que te percates de
ello. Y claro, luego demostrar tu desconocimiento es más difícil
que verificar el engaño de las letras pequeñas en las preferentes.
Por eso es necesaria una declaración de intenciones por parte de
nuestros políticos y elevar a delito su posesión, como ya ocurre
con las navajas de cierta longitud, pese a que sean para pelar fruta,
las pistolas o los grados en artes marciales de las personas que los
poseen cuando el que los acredita se ve envuelto en una pelea y
no la rehuye. De lo contrario, y desgraciadamente, se pueden
normalizar este tipo de noticias en los medios de comunicación.
Por
mi parte, siempre indico a mis alumn@s
que nuca dejen las copas que están bebiendo fuera de su vista y que
si detecta que alguno de ellos empieza a actuar de forma
extraña...Antes de reírse y hacerle foros para los likes de las
redes que piensen miren y protejan.
miércoles, 26 de junio de 2019
Las Políticas de la Memoria en España S.XXI en el 80 aniversario del final de la Guerra Civil
![]() |
| De derecha a izquierda: Paco Ferrándiz, Pablo Sánchez, Emilio Silva, Marina Montoto, Zira Box, Rafael Escudero y Pedro Corral |
La mañana del miércoles 26 fue la dedicada al estudio de planteamientos diversos sobre la Política de la Memoria española, sí la del 2007, esa misma la del Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, el que desafortunadamente dijo, quizás sin pensarlo "A Franco ya lo ha juzgado la Historia" algo que parece no muy cierto a tenor de los resultados conocidos. La mesa estuvo moderada por Francisco Ferrandiz del (CSIC) y participaron también Pablo Sánchez León de la Universidad Nova de Lisboa, MArina Montoto Ugarte de la Universidad Complutense de Madrid, Emilio Silva Sociólogo de la ARMH, Zira Box de la Universidad de Valencia, Pedro Corral del Partido Popular y Rafael Escudero de la Universidad Carlos Tercero. Seguidamente plasmaré lo que comenaron:
Paco Ferrándiz: La situación española despierta gran interés en el resto del mundo. Es una historia "necropolítica" en la que las actuales fosas no son las primera exhumadas, si no las últimas. Las primeras durante los años cuarenta fueron las del bando ganador de la Guerra Civil. En los últimos 20 años se exhumaron 9.000 cuerpos y solo en el Valle de los Caídos, durante el franquismo albergó unos 35.000. La Memoria Histórica española se desarrolla por un movimiento de abajo arriba que es absorbido por la Ley de Memoria Histórica de 2007, la introducción en 2008 de la figura del "Desaparecido", por Baltasar Garzón y en 2010 el empuje de la Justicia argentina. Finalmente mencionó los informes de la ONU en 2014 que dejan en muy mal lugar a España en materia de restitución de derechos a los represaliados del franquismo y sus descendientes. Mientras que Franco dio prebendas a lso familiares de sus caídos en modo de empleos vitalicios, concesiones de tabacaleras, gasolineras, etc; los hijos de los aventados a fosas siguen buscando justicia.
Zira Box: El franquismo construye un "teoricema" o relato basado en sus caídos que justifica la cruzada redentora. La muerte es la esencia de un franquismo que, lejos de lo que algunos creen, nunca fue homogéneo. Había posturas a veces incompatibles y contrapuestas sobre la visión de la nueva España. Y todos estos "aliados" conceptualizaban a sus muertos para sus fines. Unos habían dado su vida por Dios, según la consecución religiosa y eran mártires y otros por España y usaban el fuego como elemento primigenio y redentor. Esto lleva a una hibridación de caídos por Dios y por España que necesita pemplums y todo tipos de monumentos a su memoria.
Pablo Sánchez León: En España durante el franquismo arranca un periodo memorialista; algo que no ocurre en e resto de Europa. Esto hace que no solo se recuerde a los caídos de un bando, si no que se elimine todo principio de justicia transicional. En España existen dos tipos de represaliados. Los primeros hasta los años cincuenta nunca han tenido justicia, los segundos en el tardofranquismo son los encargados de llevar a cabo la parte final de la transición. El régimen ha generado una historiografía bastarda que elimina al testigo lo que impide que se cuente un periodo traumático. Nunca ha habido una reparación real por que nunca fue ni se hizo públicamente. Solo se llevó a cabo a partir de documentos que se enviaban a los familiares que los requerían.
Emilio Silva: El estado español creo mucha historia no real y a la vez incineró documentos durante los últimos años del franquismo. Con la Memoria Histórica se pretende acceder a la Historia a través de las memorias individuales de las personas que vivieron esos acontecimientos. Se pretende romper el negacionismo. Se deslocaliza el significante - muerto en la fosa - y se inicia una gran conversación sobre su pasado que genera una nueva narrativa. Es abrir las ventanas de las cocinas donde se hablaba silenciosamente y con mucho miedo de lo ocurrido a sus familiares. De él es la frase sobre Zapatero, la justicia poética y Franco.
Rafael Escudero: Las políticas de memoria tratan de traer a la luz la vida y la tragedia de las personas. Deben vincularse a las Leyes de Derechos Humanos internacionales por lo que en España no son reales. No existe la figura de la desaparición forzosa si no que se habla de muertos por la Guerra, olvidándose de todos los posteriores. No existe una definición clara para las víctimas del franquismo; se aplica por contra una gran retórica que empieza por no hablar del golpe de estado que desencadenó la Guerra Civil.
Si que es importante el papel de las legislaciones autonómicas desde 2015 para paliar las faltas de la central.
Pedro Corral: Habló de victimas de la Guerra Civil, de ambos lados y de un libro que está escribiendo sobre la parte de la contienda que se desarrolló en el aire, entre los pilotos.
Marina Montoto: Existen discursos globales sobre España y como se gestiona todo los relacionado con Memoria de los desaparecidos, sus derechos, las exhumaciones y la restitución de sus restos a los familiares. Así por ejemplo se puede entender la querella argentina en contraposición con el bloque nacional. Las víctimas del franquismo están "latinoamericanizándose". Así que las víctimas españolas están transnacionalizándose para poder restituir sus derechos. Y no se puede olvidar la existencia de dos tipos de víctimas, por un lado los que sufrieron en sus carnes el terror y posteriormente los que padecen el olvido de sus seres queridos.
Si que es importante el papel de las legislaciones autonómicas desde 2015 para paliar las faltas de la central.
Pedro Corral: Habló de victimas de la Guerra Civil, de ambos lados y de un libro que está escribiendo sobre la parte de la contienda que se desarrolló en el aire, entre los pilotos.
Marina Montoto: Existen discursos globales sobre España y como se gestiona todo los relacionado con Memoria de los desaparecidos, sus derechos, las exhumaciones y la restitución de sus restos a los familiares. Así por ejemplo se puede entender la querella argentina en contraposición con el bloque nacional. Las víctimas del franquismo están "latinoamericanizándose". Así que las víctimas españolas están transnacionalizándose para poder restituir sus derechos. Y no se puede olvidar la existencia de dos tipos de víctimas, por un lado los que sufrieron en sus carnes el terror y posteriormente los que padecen el olvido de sus seres queridos.
Sesión Inaugural del III Congreso de la MSA. Universidad Complutense Madrid
Hoy Aleida Assman, una de las primeras espadas, a nivel mundial, en los estudios sobre la Antropología Cultural, la Memoria Cultural y Comunicativa, fue la encarada de inaugurar este III Congreso Internacional de estudios sobre la Memoria social y cultural.
Analizó el comportamiento de ciertos estados desde sus propias perspectivas, que a veces pueden distorsionar la realidad. Pensemos en el caso de dos naciones en guerra y
una vez finalizada ésta, la visión y explicación dada por cada contendiente dista bastante entre sí. Incluso es difícil saber algo sobre el origen real de la disputa. Verdades a medias como las que, no olvidemos, nos enseñaron a todos desde niños. Disertó sobre la memoria individual que se imbrica con la social; o como ésta interfiere y modifica las percepciones que los ciudadanos creen propias. Héroes cuasi-mitológicos, Reconquistas, hazañas gloriosas para unos son genocidas, opresores, asesinos y raptores de memoria para otros. Incluso dentro de mismo país, algo que a los españoles os toca muy de cerca, como se puede observar en la imagen lateral que la propia ponente usó para explicar sus planteamientos. Pero que podría extenderse a nombres de calles, que se pretenden cambar nuevamente o a la desmemoria que sufren los desaparecidos en fosas comunes y sus familiares.
Sus planteamientos están bastante próximos a los del profesor Junco, en cuanto a que un país que no reconoce los errores pasados, no es que tienda a repetirlos si no que será tierra de cultivo para la aparición de extremismos fascistas y reaccionarios. En cambió quienes analizan las causa que produjeron todas sus heridas y elaboran curas para eliminar todas sus cicatrices, tienen la capacidad para abrirse a nuevos planteamientos integradores, solidarios.
Quedan tres días más de mesas redondas y grupos de trabajo por los que Madrid y España se convertirán en el centro neurálgico mudial de estudios sobre las Memorias.
miércoles, 19 de junio de 2019
viernes, 14 de junio de 2019
jueves, 13 de junio de 2019
lunes, 10 de junio de 2019
sábado, 8 de junio de 2019
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