Iguazú: Patrimonio de la Humanidad

viernes, 3 de agosto de 2018

martes, 31 de julio de 2018

Los Calis: "Heroína" 1986






Hoy suben al canal "Los Calis", un grupo formado por tres vendedores ambulantes del Pozo del Tío Raimundo, que cantaban denunciando las lacras sociales de la época, y que en 1986 editan "Heroína". Hoy más de treinta años después los caballos de cristal que enganchan a los nuevos jóvenes nos dejan en situación similar. España una sociedad enferma de hombres y mujeres - como dice la canción - "jodidos por dentro y por fuera".
Por eso están aquí, por su contribución a la lucha contra los que siguen representando al poder corrupto de un sistema caníbal.

martes, 24 de julio de 2018

HUESOS, DERECHOS Y RELIQUIAS

Exhumación de Estépar equipo Aranzadi

Son muchos los españoles que se han embarcado en la legítima tarea de recuperar los restos de sus seres queridos olvidados en no-lugares como cunetas, curvas y contracurvas de carreteras, extramuros de cementerios, en fosas comunes apiñados, sin nombre ni derechos, o en simas como nuestra próxima y triste de “Funeres”.
Cierto es que tras, el golpe de estado del 18 de julio de 1936 y durante la fraticida Guerra Civil, ambos bandos cometieron innumerables crímenes contra quienes estaban en listas distintas, opinaban diferente o, sencillamente, pasaban en el momento inapropiado por el lugar que no convenía. El 1 de abril de 1939 termina la guerra pero se inicia un periodo que, en las Ciencias Sociales y Humanas, y dentro de éstas la Antropología, se denomina del “terror estructural” en el que supuestamente se debería haber impartido justicia y lo que se hizo fue obrar venganza. La historia pasa a ser reescrita por los vencedores y lo que fue un golpe de estado, en toda regla, contra un gobierno legítimamente constituido democráticamente, se postula como “alzamiento nacional” del glorioso ejército contra las hordas rojas. Casi como si el golpe lo hubieran dado los republicanos.
Orduña-cementerio municipal -Eq. Aranzadi
Guerrilleros, maquis y “fugaos”, que habían sido parte del ejército vencido, algunos por imposibilidad de escapar y otros por principios, se echan los montes para aplicar contra el gobierno franquista la guerra de guerrillas. En Asturias todo termina en 1958, cuando es capturado en Villamayor, Piloña, el último “fugau” Eduardo Carlos Álvarez. Durante ese periodo los “paseos”, fusilamientos, desapariciones fueron algo habitual y ejercidos por un estado tan represor como el nazi o años después el de Pinochet en Chile o Videla en Argentina. Así mientras que a anónimos compatriotas, hombres y mujeres, se les arrebatan sus derechos, familias y la propia la vida siendo aventados a fosas del olvido, simas o enterrados “a lo zorro” a espaldas del cuerpo social otros, los del bando ganador son exhumados con todos los honores a partir de 1940. Placas, panteones, distinciones y pensiones para los caídos “por dios y por España” del glorioso ejército nacional en lucha contra el marxismo de las hordas rojas y la masonería. Casi cuarenta años después de estos homenajes la “ley de punto final” de la Democracia, mira para otro lado; no como algunos dicen por el afán de unidad de los padres de la Constitución si no por el miedo a nuevos golpes de mano del ejército, como se vería posteriormente. Surge así una anomalía histórica, única en el mundo desarrollado que impide aplicar la Justicia Universal a quienes cometieron delitos de lesa humanidad, la recuperación de los derechos y de los restos de los asesinados y por ello las familias de los desaparecidos son lanzadas a un purgatorio y obligadas a olvidar a sus seres queridos. Es inaudito que aún hoy en día el excomisario de la Brigada Político – Social “Billy el niño” tenga condecoraciones y pensiones por sus servicios al Estado y causas pendientes, orden de busca y captura, en Argentina, desde 2013 por delitos contra la humanidad en España. ¿Alguien lo entiende?.
Espinosa de los Monteros - Equipo Aranzadi
En diciembre de 2007, debido al clamor de la población, evidenciando lo que se había hecho en países como Argentina, Chile, Sudáfrica o los de la extinta Yogoslavia, a propuesta del gobierno socialista de Zapatero, el Congreso aprobó la Lay de Memoria Histórica, con un desfase de treinta años. Antes agrupaciones privadas sin fines espurios o económicos, como critican los que se oponen, se dedican a exhumar fosas y recuperar identidades perdidas hace más de medio siglo. Con la entrada del PP la Ley no se deroga, por ser Orgánica, pero se le asignan cero euros en los sucesivos Presupuestos Generales del Estado. Todo complica mucho más la labor de los rescatadores de la Memoria.
Pero como vivimos en el país de las paradojas, os voy a contar la que nos descubrió una de mis mentores en esto de la Antropología, María del Carmen García Alonso. Fue en un reciente curso de verano de la UNED y dará testimonio del modus operandi que se traduce en arrimar el ascua a la sardina propia. En enero de 2010 el Obispado de Toledo encargó a la Sociedad de Ciencias Aranzadi la exhumación de una fosa común en Camuñas, en la que había curas y seminaristas. Por su ubicación y ser una mina abandonada hizo imposible que, en aquel fervor de recuperación, en la década de los cuarenta, los cadáveres fuesen rescatados. Por Derechos Humanos Internacionales el equipo de exhumación así lo hizo.
Una investigación posterior de María descubrió que existía un método express de llegada a la santidad que evitaba la condición de necesidad de que el beato hubiera realizado un milagro, y esta no era otra que haber sido asesinado por la fe, palio que la Iglesia del momento ofreció a los golpistas sublevados. Osea que nunca mejor el dicho de “a Dios rogando y con el mazo dando”. Este hecho cierto y real debe hacernos reflexionar todos sobre la obligación de recuperar a todos los olvidados y robados de sus sepulcros, diseminados por la geografía de un país que, según Naciones Unidas es, tras Camboya, el que más fosas comunes tiene en el mundo. Por cierto, y Málaga el dudoso honor de poseer la fosa con más cadáveres de Europa, según la misma fuente.

lunes, 4 de junio de 2018

Opinión de Moción de censura un día despues

PEDRO Y EL LOBO


Vaya por delante mi algarabía por la ruptura de un régimen del dolor, impuesto por un gobierno torpe y oscuro, al que ya en su origen - hemerotecas hay dónde consultar – se me ocurrió comparar con el aciago bienio negro de Alejandro Lerroux, en la Segunda República. Pero no les demos más comba, que no se la merecen quienes hacen de su capa un sayo y lo hilvanan, a su gusto, quitando la tela a sus compatriotas y constriñendo, a cambio, sus carnes dentro de apretados uniformes acerados cuyas piezas se clavan en la piel a modo de reformas del mercado de trabajo, pensiones y salarios menguantes o leyes como la mordaza y que usan como patrones de costura los imaginados por la banca, los holdings de las energéticas y las corporaciones de empresarios tan sedientas de sangre humana como miles de diablos salidos del averno Neocon. Así, pese a los últimos esfuerzos de un Gobierno patroneado por un partido, según los dictados de la causa Gürtel, corrupto por parar su caída, nada ni nadie pudo frenar lo inevitable. Ni la intervención, in extremis, de Aitor, con su tractor vasco, que pedía grano a Mariano para ayudarle a aprobar los Presupuestos “Frankenstianos”, ni las “Isas” susurradas desde Canarias sirvieron para que el especialista en no hacer nada y dejar que todo vuelva a la normalidad, el del grano, se volviera a salir con la suya.
Y llega junio con una más que merecida, y sobradamente ganada, moción de censura contra los populares. Perder renglones disertando sobre el cruce de acusaciones, en el Congreso, sería irreverente para todos los compatriotas que sufrieron, durante años, el escarnio de llevar sobre su cuerpo físico y social, excesivamente llagado ya, una mortaja que ninguno nos merecíamos y que por karma o justicia universal, igual me da, debería ser grapada y grabada a fuego sobre la piel de quienes la crearon.
Entra ahora, Pedro en escena; algo que es más serio que habitar La Moncloa. Y tal platea se antoja un peligroso rito de paso que, ante el escenario dibujado, no me permite augurar nada bueno. No trato, como en algunas redes sociales se me dijo, de “empezar a echar mierda”. No que va, ni mucho menos, solo marco la ubicación exacta de las fauces del dragón. Siempre, claro está, desde el punto de vista de un economista charnego y antisistema, algo que no implica quemar contenedores, romper mobiliario público o pelearse con los compañeros que trabajan como fuerzas del orden público. Esa, que sería una dinámica antisocial, es la imagen creada por el propio Belcebú del Neocón y que los demás interiorizan. Seguro que esta plegaria mía tras ser leída, o no, por varias decenas de asturianos, será como la página en que va impresa, envoltorio final de un bocata de chorizo – que hay mucho - a media tarde o cosas peores escatológicamente censurables en prensa. Tristemente ya no podrá servir como antorcha para el lar de carbón, como en la infancia, pues no hay ya quien arranque ese mineral de su lecho. Además, no te preocupes, Presidente, que estos consejos seguro que te los repiten tus asesores que saben infinitamente más que yo.
Pero ten cuidado, porque tus compañeros de viaje, algunos como Aitor ya lo eran del regente anterior, si te descuidas te lo pueden dar a ti, el viaje, me refiero. Sales a la cancha con las manos atadas y eso para un ala-pívot, aunque sea de “La Demencia Estudiantil”, es malo porque ni puedes defender en zona ni encestar tras la línea de 6,25. La necesidad de mantener el apoyo te hace asumir unos Presupuestos Generales “made in Montoro” que considerabas antisociales hace un mes. Por cierto, a fe mía, así lo son. Además no te olvides que las directrices de la U.E. impiden que el déficit público esté por encima del 3% y que la Deuda Pública sea superior al 60%, en ambos casos del PIB, y en los dos vivimos sobradamente pasados. La hucha de pensiones bajo mínimos, una población que anhela ser “mileurista” porque la destrucción del Estado de Bienestar obrada en los últimos años, hace que lo que a mediados de la década pasada era peyorativo – ganar mil euros - sea hoy una utopía a lograr. Por cierto, supongo que tu equipo también te avisará de la que te tiene preparada Luís de Guindos, en el B.C.E., para el verano. No por que él quiera, seguro, si no porque le van a obligar a subir el EURIBOR si la U.E. quiere seguir siendo competitiva frente a los USA, cuya Reserva Federal lleva elevando su tipo de interés hace tiempo. Y como sabes, o te contarán, los capitales van hacia donde se rentabilizan. Corolario; D. Luís, elevará el EURIBOR hasta el 2% más o menos durante el estío, para no molestar y también para que nadie se entere. Esto, amigo Pedro, y parafraseando a tu antecesor es “malo para todos...” y no sé en beneficio político de quién irá. Bueno, vale, tienes razón, Mariano habría sido capaz de liar la frase un poco más, pero lo que realmente importa es que, por esta subida, quienes tienen créditos, préstamos e hipotecas a tipo variable verán sus cuotas incrementadas en varios cientos de euros al mes y así resultará nuevamente imposible llegar al siguiente sin tener que endeudarse. Otra bomba, se comenta que el propio PP enmendará sus Presupuestos en el Senado, donde tiene mayoría absoluta, como castigo a Aitor y al grupo de desleales vascos. Y todo por haberles cambiado por un saco de grano, que no por treinta monedas como Judas, que hoy serían unos 250 €, al cambio.
En un escenario como este, se me antoja terriblemente peligroso pretender aguantar un año como presidente de España y me pregunto. ¿No hubiera sido más coherente convocar elecciones después del verano? Quizás, a corto plazo, fuera malo para el PSOE pero empecinarse en un mandato más largo puede no solo destruir a tu partido definitivamente sino también, por falta de consenso y exceso de pretensiones de los socios que te mantienen, sumir al país en una crisis mucho más profunda de la heredada. Espero equivocarme, vaya como cierre de columna.
En fin, para concluir y como te dije antes, seguro que tienes grandes asesores que ejercerán y evitarán que tu gobierno sea el de Pedro “El Breve”.

martes, 2 de enero de 2018

Querido Baltasar:


    Cómo cada año, por estas fechas, te escribo una carta llena de deseos, igual que cuando era un niño. ¿Recuerdas?

    Sabéis, majestades, que pese a ser el único país que podría jugar al ajedrez, sin invadir a otros,porque por la magia de las Instituciones poseemos dos reyes, dos damas consortes, gran número de obispos - alfiles -, caballeros "hijosdalgo" como los del Lazarillo, igualmente casposos, torres por los cuatro puntos cardinales e infinidad de peones de brega, que somos todos... Al final de todas cuentas, sois los únicos monarcas a los que siempre he querido. Cosas de ser
un republicano convencido de la igualdad de derechos y oportunidades que no se ciñen a cunas, altares o favores. En fin, nada que no sepáis desde mis primeras cartas de la tierna infancia.

    Ahora adulto, no os pido juguetes ni otros regalos que me encandilaban en la infancia. Ya más prosaico y menos iluso pretendo - algo harto difícil - que en vuestras alforjas portéis ilusión y ganas para que sigamos afrontando esta cuesta que llevamos años encarando; y que se nos haga más leve. Sé que es complicado, porque quienes deberían apoyar y legislar en favor de la ciudadanía no lo hacen como debieran. Quizás el mantener su futuro a salvo y garantizarse un "puesto" más allá de la vida política en el candelero les ciega ferozmente.
Y es así que, ante este brete y suponiendo que muchos compatriotas pedirán en sus misivas igual dosis de valor, se me antoja ir más allá. Así os conmino a que, como el espíritu Santo en forma de llamas sobre las cabezas de los apóstoles, unjáis las
de nuestros políticos para que cumplan como tal. 

 Un país con 15 millones de personas en riesgo de
exclusión social y pobreza, cuyo mercado de trabajo "mete miedo" por la precariedad en que está instalado desde hace años, que incluye más de 800.000 familias que no ingresan ni un euro al mes. La economía del milagro, de la "marca España", la que olvida que la hucha de las pensiones ha sido ordeñada hasta el desnatado, donde las pensiones y los pírricos sueldos "crecen" por debajo del IPC, de manera que como la pescadilla que se muerde la cola, seremos más y más pobres, todos menos los ricos que lo son más, claro.
El país de las maravillas, del prodigio, que ha recibido un severo varapalo y contundente en manera de informe de la Comisión Europea, que considera la totalidad de los elementos estudiados y analizados en España en clara dificultad:
Pobreza, abandono escolar temprano, mercado de trabajo, los mal llamados "ninis", discriminación de género en el trabajo empleo o efectividad de las políticas sociales...


Y como en una tragicomedia, para finalizar el año
todos los presidentes, residentes, de las CC.AA. y el del Gobierno reflexionan a modo de "mea culpa" para agradar a sus votantes.Los de los microentornos se quejan de la situación de crisis de la que "no tienen culpa" - en parte,solo en parte, tienen razón - porque según ellos quienes mueven los hilos son los Srs. Montoro, de Guindos y su jefe el Sr. Rajoy. El mismo que no solo se equivoca de año al felicitar el nuevo y desearnos una, en sus propias palabras, muy
necesaria suerte sino que, seamos serios a la par que
valientes, falta a la verdad; y lo hace,según los datos,
no desde mi mente enfermiza, en los siguientes puntos: 

 - No es cierto que seamos el país que más crece, en
términos reales, de los de la OCDE porque esta tasa se mide respecto al PIB de cada nación y por ejemplo mientras que el patrio es de 1,1 billones de euros, el de Alemania de 3,3 y el de USA más de 17.

 - La exportación crece no por la gran productividad nacional sino porque los precios son más bajos que los de la competencia debido a que los costes laborales, es decir los salarios, se han reducido en los años de la precarización laboral.
   - El mercado de trabajo, por desamor de la reforma laboral, ha tornado empleo estable en otro endeble, de corta duración, mal pagado y temeroso de los cambios.  Hoy hasta se añora el término "mileurista" mal visto hace años.
- Despojar a la creación de empleo español de su gran
estacionalidad y no explicar la especial forma de considerarlo es pretender que permanezcamos en el parvulario. Así un parado, lo va a ser solo una vez en el mes que haya tenido la aciaga suerte de perder el empleo. En cambio si es contratado varias veces ese mismo mes, cada uno consta como un nuevo empleo creado. 

- Los precios de carburantes, gas, electricidad,
telefonía...Harán su agosto en pleno invierno. Los bancos y las grandes empresas se ríen de sus clientes a la cara y no pasa nada, nunca pasa nada...!!! 

- El I+D+i y la formación de capital humano, que son
elementos claves para el desarrollo de un país se considera innecesario. En cambio se pacta con "El Imperio" un incremento del gasto militar hasta el 2% del PIB. Adiós a los "caballeros Yedi"

    Y así, majestades, para que seguir contándoos nuestras penas. Contemplar más este baile de datos y quebrantos solo serviría para que tornaseis hacia Oriente con tristeza por vacío en las alforjas y amargura en vuestros corazones.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Nuevos salarios y pensiones en 2018

LA NECESIDAD DEL DEFINITIVO SALTO ADELANTE


Queramos o no, Asturias y Cataluña comparten dos ritmos de vida similares, para lo bueno y lo malo. No hace falta más que revisar la Historia reciente, y no tanto, de ambos territorios, que para unos son Comunidades Autonómicas y para otros naciones con identidad, cultura y raíces propias. Pero alejándonos de extremismos idealistas o nacionalistas, nos encontramos con dos modelos de crecimiento que con el tiempo se vieron insostenibles y desequilibrados basados ambos en un solo sector. La minería en Asturies y el textil en Catalonia, sirvieron de base, sostén y cimientos para la recreación de vida económica en dos de los nodos de crecimiento más importantes de aquéllos tan amados e idolatrados por la autarquía franquista. Pero, pese al paralelismo, y para nuestra desgracia, los inicios, como se verá luego, no fueron tan similares. No obstante, quizás por ese principio de intervención nacional de la dictadura, la conclusión fue solidaria para ambos entornos y barrunto que para el resto del país.

Mucho antes de la era de los pantanos, a finales del siglo XIX, mientras que en tierras del “Consejo de ciento” y sus alrededores había una burguesía, la catalana, que ponía pasta y estaba motivada para crecer dentro de Europa, en nuestra tierra verde y negra se empezaba a extraer carbón con capital foráneo, situación que impedía que los ritmos de crecimiento fueran ciertamente estables porque las plusvalías no echaban raíces en el mismo lecho dónde nacían sino que huían a ultramar. Aquí quedaban sueldos ralos, hambre por arrobas y pobreza en exceso. Así mientras que Catañuña recreaba una forma de crecer propia, a todas luces exitosa, por entonces, Asturias era esquilmada en su alma y cuerpo, al mismo ritmo que las paladas de carbón salían de sus entrañas por las muchas bocaminas que la desangraban. Pero, al fin y a la postre, este modo y uso de vida, aunque mezquino y generador de una deuda intergeneracional difícil de saldar, se convierte en propio como la sangre que corre por nuestras venas y tan reivindicable como el catalán para su tierra. Así, con el paso del tiempo, esos sistemas productivos autóctonos se tatúan en nuestra piel y Astures y Catalanes, poco a poco, sin prisa pero también sin pausa, nos empezamos a mirar hacia el ombligo no solo por orgullo si no porque, en el fondo y tristemente, teníamos miedo a lo que venía de fuera, terror atávico trasmutado en odio a lo que opinaban de nosotros en tierras donde se recrearon modos productivos distintos al de nuestras “aldeas galas” o en otros en los que, si originariamente habían sido similares, se modularon tiempo ha por lo que en Europa se estaba respirando. Nuevos aires de cambio, que para Asturias significaron vientos de destrucción de empresas, empleos y de futuro. Fuego lento que quemó las esperanzas, agua que no sació la sed, sino que ahogó. Y así, cuando Terry Ronald cantaba para “Calmar la Ira”, en los ochenta, nos íbamos a la mierda. Sin que nadie hiciera nada por evitarlo. “Azúcar amargo”, ángel y diablo que cantaba la atractiva mexicana Fey por la misma época que nos envenenaba a todos.

Consecutivos gobiernos de políticos malos y presuntamente corruptos, hacen de los ciudadanos que los votamos víctimas propiciatorias del desánimo, descrédito y pérdida de valores sociales, económicos y humanos. Cuando se plasmó evidente que el futuro del “futuro autóctono” ya no era posible, porque la U.E. y sus Instituciones, casi inquisiciones, así lo certificaban, los líderes de pies de barro antes mentados se parapetaron tras las barricadas de su codicia, sin mirar hacia su derredor, haciendo apología del egoísmo, más allá de lo que nunca pensaron; porque si su poltrona peligraba lo siguiente podía suponer dar con sus huesos en la trena. Algo, esto de la trena, que para todos ellos era peor que ser paseado con orejeras a lo largo de la vía pública, como reos de la Inquisición. Precisamente porque ellos había sido esa mismo inquisición y ejercido como tal contra quienes no bailaban su balada macabra y pisaban los cráneos de sus congéneres por doquier. ¿Quién se podía mover si quería salir en la foto…?

Toda esa dinámica yerma de sentido, aquella dialéctica del terror fue el estigma que impidió que los pocos buenos que había, acá y acullá, plantaran cara a los sinvergüenzas que durante años flotaron como la mierda sobre aguas tranquilas. Hoy, después de reconversiones, “macagunmimanto” varios, procesos y “Procés”, con la cola del ciento cincuenta y cinco, soterramientos interminables, hospitales que se derrumban, políticos presos – que no presos políticos - que salen del talego tras rogar un digo donde primero gritaron Diego versión naíf, no tan esperpéntica, como la de los que optaron por poner pies en la polvorosa Bruselas. Después de todo eso y más que me callo, nos encontramos navegando en un proceloso mar de dialécticas neocon, en un carcomido cascarón de nuez, sin velas ni un mísero motor que nos acerque a la costa. Todo porque desde la generación de los abuelos hemos tragado con roscas de molino y jamás se ha intentado buscar un modelo de desarrollo sostenible. El cuadro de Asturias y nuestras cuencas se dibuja dantesco, como propio de los blaquinegros de Goya, igualmente tenebroso y se pinta con una pasta que mezcla altas tasas de paro, terrenos desindustrializados, en su mayor parte infectos de alcaloides, lodos químicos casi hasta en el aire y un ambiente irrespirable, en lo físico y lo social. Así que los jóvenes, formados o no, tienen que emigrar como sus abuelos. Lo mismo que en Cataluña y todo porque, en parte, gracias a nuestros políticos la zozobra se ha hecho moneda de cambio en un marco donde los valores sociales, la solidaridad y el respeto ya no existen y donde el “tanto tienes tanto vales” se canta desde el amanecer hasta el final de la noche de los tiempos. Y dios te libre de que ni tengas ni valgas, porque si es así, estás...

Y no es que se pida una nueva revolución de Ochobre del 34, por cierto también obrada en Cataluña, pero si que se debe exigir un cambio de ritmo que acelere el paso para no meter la pata en el foso y caer rompiéndonos la crisma, otra vez más.

Heri Gutiérrez García

martes, 28 de noviembre de 2017

LA COCINA POPULAR NO MOLA EN BRUSELAS


El último informe de la Unión Europea, sobre empleo, renta y desigualdad, emitido por la Comisión, desde Bruselas, esta semana, vuelve a dejar a España con los pies al aire. Y es que la capa con la que los hidalgos castellanos cubrían su zaherido orgullo cada vez está más raída, remendada y pútrida, tal que ya no nos cubre las vergüenzas, miserias ni na de na…!!!
Pero, “tranquis, coleguis” que pronto llegará Papá Noél y los Reyes Magos, así que nuestros políticos Rajoy, Montoro y de Guindos, a la cabeza, se enmendarán y redactarán sus cartas, llenas de ilusión, para que el prodigio de aquellos hombres mágicos solucione los problemas de nuestra economía. Todo porque, en resumidas cuentas, la cocina popular no logra sazonar en la medida de lo necesario sus platos para que acaben con la fame de los españoles. O peor aún, nunca quiso.
Pero, claro está, nunca pasa nada y como, para algunos compatriotas, los datos de la U.E. son emitidos solo para dañar o pintar la cara a Rajoy, podemos seguir haciendo oídos sordos a las voces que claman equidad, igualdad y respeto, desde dentro del país – entre ellos ONGs como Cáritas y Cruz Roja – y desde fuera si es la Comisión la que apercibe. Es problema radica en que mientras se ningunea, sin el menor rubor, a la ciudadanía y sus organizaciones, la U.E. nos sancionará por incumplir los mínimos exigidos para pertenecer a tan ilustre club. Por torpes, vamos.
Por eso, creedme si os digo que hay gente que me está empezando a caer mal, versión suave de “me están hinchando las narices”, cuando miran hacia otro lado al ver situaciones lacerantes, de extrema necesidad, en nuestras arterias urbanas o cuando, por omisión de ayuda a los que las sufren, llega una reprimenda, como ésta, de la U.E. a manera de informe de su Comisión. Y pese a todo, se sigue sin hacer nada al respecto. Lo siento, no puedo con ellos. Claro, nunca pasa nada “tenemos a Arconada” o “no tenemos miedo, tenemos a Ablanedo” que se cantaba en el vetusto Anoeta o en El Molinón, la catedral del Piles, en la década de los maravillosos ochenta.
Pero entremos ya de una vez en harina, que para hacer una tortilla o este pastel hay que romper las cáscaras de los huevos. El citado informe, para todos en la red, analiza siete importantes variables socioeconómicas como son la desigualdad de rentas; abandono escolar; discriminación de género en el mercado de trabajo; riesgo de pobreza y exclusión social; jóvenes que ni estudian ni trabajan; tasa de paro y eficacia del gasto social en la reducción de la pobreza y las califica, en función de la media de la U.E. como excelente, bien, media, bien pero empeora, débil pero mejora, bajo vigilancia y crítica. El caso español se torna crítico en los dos primeros áreas que conforman el informe. Una pescadilla que se muerde la cola, ya que si abandonas los estudios la falta de formación te incapacita para alcanzar empleo digno. El resto, salvo el referido a la discriminación laboral, situado en la media de la U.E. - bastante malo, por cierto - queda bajo vigilancia; o lo que es lo mismo bajo sospecha.

Con este sufflé, resulta anacrónico ver como sacan pecho los cocineros patrios de los Presupuestos Generales del Estado. Yo al menos, metería la cabeza en los libros de cocina, quien dice cocina dice economía. hasta encontrar una receta que pusiese el menú nacional entre los primeros de Europa. Ah, no, es verdad, que lo importante no es la equidad entre los españoles y el libre acceso a los recursos, derechos y mercado de trabajo. Pedir esto es una pedantería; lo que mola es disertar sobre el color de la camiseta de la selección española, qué Benlén Esteban tenga una hija casadera, Paquirrín mueva la panza a ritmo bakalao o que en Catalunya haya más seguidores del Barça o del Español. Así nos va; tan bien como el informe – tirón de orejas a España.
La realidad, por cruda, es despreciada. Así nadie dice y todos se callan la verdad de que los avances en empleo, si se puede llamar así a esos“curros” diez horas al día por 500 € o de tres días al mes, han sido marcadamente polarizados lo que lleva a que los ricos sean más ricos y los pobres más necesitados, a la vez que aumenta su número ( el 28 % de la población española está en riesgo de exclusión social).
El informa concluye con un corolario temible que se resume en un aumento de la desigualdad en el acceso a la educación, formación, protección laboral y unido a los pobres resultados en el mercado laboral llevan a que la Comisión observe un preocupante colapso en los ritmos de desarrollo sostenible, procesos de equidad y de inclusión social. Latitudes estas peligrosamente próximas a Bulgaria o Grecia en el furgón de cola de la U.E. Eso sí; nadie queda atrás con el ¡Viva España! Y el dogma de banderas.



Heri Gutiérrez García.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

LOS MACHOS ALFA, LA BURUNDANGA Y EL ABUSO DE PODER


Un país con unos datos de de mujeres asesinadas por violencia de género – 45 a mediados de noviembre, momento de escribir esta columna - , como España, no puede llamarse desarrollado, ni mucho menos “ir bien” como postulan, cada tres por cuatro, nuestros políticos. No amig@s, no; mucho más allá de los “Gurtel”, “Marea”, “Eres”… banderitas rojigualdas o esteladas, camisetas de la selección con efectos ópticos, para algunos perversos y homenajes desmedidos a humoristas que en su máximo esplendor eran del montón, encumbrados por los cánones actuales como grandes filósofos y teóricos del pensamiento posmoderno... Muchas millas ultramar, me barrunto, se encuentra el espolio que sufren los seres humanos por la nefasta acción y negación de ayuda de quienes deberían poner coto a este desmán contra sus semejantes.
El poder, siempre el poder, y su cruel expresión como dominio de los otros es algo que pone excesivamente cachondos a muchos, casi me atrevería a decir que los lleva al paroxismo de la enervación sádica. Uno no es más fuerte por lo que tiene, sino por la diferencia respecto al otro, o lo que es lo mismo, por que puede mearle en la boca sin que aquél, usado como escusado, se revuelva y explote. Y si te jactas de ello en cahts o grupos de wasp, mucho mejor, que para eso tienes un móvil de última generación.
Así, insultar a Carmena, la alcaldesa de Madrid, amenazar de muerte a tu compañero “rojo”, adorar y rendir pleitesía a la bestias fascistas, proponer métodos de exterminio y planear actos terroristas contra medios de comunicación, son fundamentos de cerebros yermos de neuronas habitantes de las mismas ciénagas y cloacas que aquellos que impunemente violan a una joven, supuestamente hasta arriba de escopolamina, para que pierda su voluntad y no se defienda y graban sus hazañas para deleite de individuos de la misma calaña.
Pero además, al sociedad actual parece estar tan borracha de burundanga como las víctimas de una agresión sexual bajo su efecto. Más todavía, enferma. No reacciona ante los chorros de horror, la barbarie y la violación de los derechos humanos que aparecen día sí y día también en los medios. Si te agreden, roban,violentan... debes casi justificar tu inocencia porque, en el fondo, formas parte de la misma jungla de odio que dio cuna y amamantó a los machos de la manada que te agraviaron impunemente en un anónimo portal, oscuro rincón, y subieron a la red – hay que ser absurdos – su triunfo contra tu libertad ya vencida, copas y horas antes, por el efecto del narcótico.
“Que no cerraste las piernas con la debida fuerza...” “Ibas provocando por llevar escote, falda corta o pantalones ajustados...” “No te dolió la afrenta porque seguiste haciendo una vida normal...” “Es que, hija, lo ibas buscando...” Éstas y otras peores, que no deberían ni siquiera pensarse por execrables, son frases de marcado tinte machista, discriminatorio y vejatorio contra la mujer que se esgrimen en los tribunales en defensa de los que no se la merecen.
Y lo más triste de todo es la normalización que se ha obrado en nuestra cultura, el morbo de las imágenes, de los desquiciados datos sobre el feminicidio anual, de la creciente proliferación de grupos neonazis que actúan en la impunidad de un sistema que pretende esconder bajo la alfombra la basura acumulada durante años de dejadez institucional. Y eso, de alguna manera, amig@s, lo terminaremos pagando.

Herti Gutiérrez García

martes, 31 de octubre de 2017

DE LOS HIJOS DE ESTA TIERRA AL RECUERDO DE SUS MAYORES

Foto: Archivo Minero
Hace unos días, Quique Mencía jefe de prensa de la empresa HUNOSA, me envío un wasp para invitarme a participar en el evento que, en memoria de los fallecidos en la mina, se celebrará el próximo viernes día tres en el Centro de Reinterpretación del Puzu Sotón. La idea era que profesionales de distintos campos, ciencias y artes, aportaran su saber en un acto que pretendía rendir homenaje a aquellos mineros muertos en trabajo. ¿Por que yo también? Pensé... No canto, no sé recitar, no soy actor, ni músico, ni artista. Escribo mal, casi a hachazos; eso sí, como hijo de esta tierra negra y verde me comunico con una prosa ruda y nudosa, casi salvaje, mamada por la leche materna como se hereda el ímpetu con el que generaciones y generaciones antes que la mía arrancaban el carbón, a puñetazos de su lecho, en el corazón de nuestros valles. Quizás por eso impregnada mi alma de cisca, lodo, polvo y humo nunca me alejé de estos valles para hacer trabajo de campo y parir etnografías que siempre sentaron mal a los poderes fácticos del momento. Conjunto de documentos recopilados por alguien de cuna tan “roja” y “negra” como las de aquellos electos y que eran nacidos de la vivencia de sus gentes. Y, claro, nadie podía ser tan puro en esencia ni montar corceles tan bellos como quienes salían en prensa, radio o televisión a grito deslomado reivindicando solidaridad y compromiso... Por boca pequeña como se vio después en algunos de aquellos ídolos de pies de barro. Vamos, me imagino que para ellos yo era un postmoderno desertor del Álamo. Pero no, que va, lejos de esa visión, yo era alguien normal que, también en la mocedad, se manifestó en Uvieu, Llangreu o dónde fuera y que desafinó con la masa, antes de correr, aquello que se cantaba “De qué pozu son esus de marrón...Esus de marrón, de qué pozu son...”.
Esa forma de vida valiente y a pecho descubierto que se reflejaba en no casarse con nadie, herencia legitimada de nuestros mayores, a las huestes de la rancia derechona rechinába-yos mucho, pero tristemente lo mismo significaba para algunos de los integrantes de las fuerzas vivas del otro lado, los autroproclamados como representantes legítimos de la clase obrera. El tiempo que es sabio a la par de inexorablemente cansino dará y quitará razones tras los muchos procesos sub judice abiertos aún hoy en día.
Herederos somos de una Historia crispada y real, narrada de distintas formas tras décadas de trabajo duro bajo tierra, peonadas, vidas, amores y almas, todos ellos ganados y perdidos subiendo “ramplas” y abriendo nuevos “tayos” como caminos y venas serpenteantes hacia el corazón de Asturias. Honor, solidaridad, respeto y lucha obrera amalgamaron un modo de vida difícil de comprender fuera y en casa. Unas veces temidos, otras mancillados y pocas reconocidos por los gobiernos antes durante y después de los tiempos de general golpista. Precisamente fue en el ocaso de ese aciago régimen, carente de Democracia y sobrante de paternalismo a ultranza, cuando el INI creó, con la Acción Concertada, la empresa HUNOSA. Y de eso hace ahora cincuenta años, en el apoteosis de la autarquía franquista. El inicio de un sueño litúrgico, para algunos, para otros una pesadilla, pero al fin y a la postre significante de una fuente inagotable de trabajo y prosperidad para todos los hijos de nietos de los primeros campesinos que a caballo entre siglos y en las remotas aldeas perdidas de Asturias se empezaron a manchar las manos de negro carbón, bajando por chimeneas cargados de picos y palas, hambrientos y enjutos, olvidados del destino. Aquellos que sudaron y sangraron una y mil veces y tristemente lloraron de dolor o de alegría también. Fuente inagotable de esa sangre real y simbólica que nutrió los valles mineros asturianos y sin saberlo, casi sin quererlo, fue la protagonista de una de las páginas más honrosas y valientes de nuestra Historia reciente. Quienes no solo lucharon por un futuro, que lo hicieron por cumplir con el sacrosanto legado que les habían trasferido sus mayores. Aquella conducta de “paisano” o de “paisana” que no retrocedía ante las adversidades, que nunca engañaba y muchas veces era vilipendiado por ser precisamente honesto y honrado. Algo de lo que los “autroproclamados” guías espirituales, que lo eran solo de cartón piedra, se aprovechaban para medrar y engañar a los suyos, a todos los que seguían bajando a las entrañas de la tierra para sacrificarse y mantener a su familia, que sentían el orgullo de ser minero, solidario y valiente, que no solo “baxaben les series a puñetazus” en el chigre, sino que sabían protestar cuando el “techu tiraba” y había que “postiar de chulana” porque tan peligroso estaba el muro como el techo. Los mismos que cuando había un “derrabe” entraban sin mirar más que al fondo donde estaba el “compañeru accidentau pa salva-y la vida” o si no se podía, para devolvérselo a los suyos. Así en las plazas de los Pozos mineros asturianos, como en las de todos los del resto del mundo, se vivió la emoción, la reivindicación, la lucha y del dolor contenido y expuesto al salir el minero herido o fallecido. Porque aquel que salía en la camilla era parte de la comunidad que lo esperaba fuera y en silencio o con aplausos era honrada su memoria.
Para finalizar mi deseo que este reconocimiento a todos los fallecidos deba ser el inicio del tributo, a modo de pago, hacia el acervo que nos trasmitieron los que fueron mineros durante casi dos siglos en empresas publicas o privadas, chamizos o grandes “Pozus” y hacia sus familias, porque son la base estructural y crucial de la cultura que hoy conocemos y que nos ha hecho ser como somos. Y, por favor, para terminar ya, dos deseos y una súplica. Seamos honestos con la Historia. ¡Qué nadie use partidistamente este tipo de homenajes porque sería violar el recuerdo de los que ya no están….! Y qué la pérdida de empleos en la minería, y su repercusión en la actividad económica, nunca signifique el fin de unos valores solidarios, reivindicativos y de compromiso que algunos conocimos en nuestra juventud.




           Heri Gutiérrez García.