Desde la antropología, el
insilio
(o exilio interior/interno) se define como la experiencia de sentirse
extranjero, desplazado o forzado al silencio y al aislamiento dentro del
propio país o entorno habitual. A diferencia del exilio físico, donde
la persona se va, en el insilio la persona permanece físicamente, pero
sufre una exclusión política, social o cultural que la obliga a
esconderse, callar o limitarse."Exiliados en su propio país":
Es un fenómeno común durante dictaduras, gobiernos autoritarios o
periodos de alta violencia política, donde los individuos son
perseguidos por su ideología, raza o identidad.
Narrativas del silencio:
Desde una perspectiva etnográfica, el insilio está caracterizado por la
"orfandad" y las narrativas no dichas. Los sujetos deben modificar sus
rutinas, su forma de hablar y sus relaciones para sobrevivir.
Daño antropológico y subjetividad:
La antropología forense y social aborda el insilio como una forma de
"daño antropológico", entendido como la destrucción de la esencia humana
y social del individuo, afectando su identidad y comunidad sin
necesidad de cruzar una frontera física.
Voz de la supervivencia:
Aunque implica silencio, el insilio hoy se investiga como una "nueva
voz" de los sobrevivientes, una forma de agencia política que resiste al
horror manteniendo la vida bajo condiciones de represión absoluta.
El término se utiliza para entender las nuevas formas contemporáneas de
exilio, donde el "desarraigo" se vive en el lugar de origen
Vídeo: https://youtube.com/shorts/x47rf9YX2KU?si=MZD8MTwqYJxpUYf7