Iguazú: Patrimonio de la Humanidad

martes, 30 de diciembre de 2025

¡Querido Baltasar, 2026!

 

los tres reyes magos - reyes-magos fotografías e imágenes de stock 

 

Si te digo la verdad, respetado Mago, este año eran pocas las ganas que acompañan para escribiros. Me fue desposeyendo de ellas un mundo egoísta gobernado por taciturnos sociópatas -presuntos-, a las órdenes de los chicos del Club Bilderberg. Los mismos que, en breve, se reunirán en Davos para recibir masajes, según cuentan los medios acreditados en la cumbre y luego, ya relajados, intentarán convencernos sobre lo recomendable que es implantar “chips” en el cerebro. Una mutación tan beneficiosa, según ellos, como el euro digital, las V-16 o la extensiva vigilancia en la red.

Paniaguados conscientes de legislar contra el pueblo que los votó, montan guerras, venden armas, destrozan países que después reconstruyen y entrampan para siempre. Autómatas que trascriben al dictado de sus señores para no perder la poltrona, porque conocedores que su escasa valía, incluso inferior a la visibilidad de las manidas balizas, saben que si desaprovechan la cazuela, donde tragan las migajas del Sistema, transmutarían en zombies desprovistos de un alma que hace tiempo vendieron a Belcebú. Así Baltasar entenderás que, además de la mala letra que siempre me acompañó, esta es la causa del pingue ánimo de este humilde “profe” de Economía de L’Entregu, para escribiros.

Pero quizás la magia de la Navidad me hizo recordar aquellas buenas costumbres que viajaron matrilinealmente desde los ancestros de mi “güela” Oliva y luego fueron heredadas por Olivina, mi madre. Así cuando Gerar y yo poníamos “les zapatilles” al pie del árbol, todas las mujeres de mi lar, conscientes de inculcarnos compromiso y solidaridad, llenaban calderos de agua y saquitos de alfalfa para los camellos, junto a generosas copas de quina, con “casadielles caseres” para haceros la noche más llevadera. Ese legado me impulsa a escribiros, queridos Magos, el día de los inocentes, festividad encarnable a los españoles que, como los niños de Belén, corremos el peligro de perder la cabeza con torpes mandobles de “Gladius Hispaniensis” desenvainadas por soldados de los nuevos Herodes que habitan un reino, el de España, en el que los políticos bailan en tik-tok, Instagram o “X” porque ya legislar les da pereza o ni se acuerdan de qué va eso. Arena de representación de pactos por votos, traducidos en butacones, cargos o puestos y donde, montados en la filosofía posmodernista que permite opinar de todo, aunque no se sepa de nada, proscriben a quien no aprueba su dialéctica -la de su clan- tildándolos de apócrifos que merecen su desdén y exilio.

En éstas, toca entonar la copla de León Gieco, aunque mi voz no sea la de Mercedes Sosa, y pedir que ni lo injusto, ni la guerra me sean indiferentes, porque vivimos en un mundo caníbal que fagocita personas para nutrir a unas élites que viven en punas tan elevadas que produce vértigo al mirar hacia abajo.

Con cariño, queridos Magos de Oriente, se despide de vosotros.  

Heri Gutiérrez García.

 

jueves, 4 de diciembre de 2025

Santa Bárbara Bendita, protege a la Brigada de Salvamento

Seis miembros de la Brigada de Salvamento Minero del Nalón totalmente equipados en los años cincuenta.
Brigada de Salvamento, Foto de su propio archivo

 

Precisamente hoy, 4 de diciembre de 2025, festividad de la patrona de los mineros, escribo en este medio e imploro a la Santa -tiene bemoles un agnóstico como yo- para que interceda, allá en el SEPI o las Instituciones Europeas, por el mantenimiento de la Brigada de Salvamento Minero, ante el inmovilismo de la empresa HUNOSA.

Algunos, que aplauden a los que “corren pa la grada” dirán “¿Qué falta fay, sí ya nun hay minerus?”. Pues a éstos hay que decirles que la Brigada es uno de los pocos esquejes propios del acervo cultural de una sociedad minera y campesina que, desde su fundación en 1912 y emplazada en su centro de Operaciones del “Pozu Fondón” nos vio nacer a todos y morir a nuestros mayores. Aquel cuerpo cuya razón era "no abandonar un rescate hasta que no saliera el último de los mineros, vivo o muerto".

A unos y otros, los que corren y aplauden, decirles que la etnografía, más allá de la economía reconoce su valor, precisamente en una época en la que, los que “corren pa la grada”, se afanan en reavivar proyectos culturales, relacionados con los BIC, Bienes de Interés Cultural, no bolígrafos, como ellos entienden porque no llegan a más y porque, como bustos parlantes, solo saben repetir -no reflexionan- lo que sus señores, en “Madrí” o en Bruselas les dictan. Esos que son la versión 3.0 de aquellos otros que gritaban que “nun se va cerrar un pozu… Por encima del mi cadáver…” Y luego, ya visteis; por eso, como decía mi güela Oliva; “una palabra fuera de la boca y una piedra fuera de la mano…”

Porque claro, ya “no son viables” enjuiciará la altiva gestión pública del ente; y una joya, como una olla. Las tradiciones, se mantienen por “cojones” y porque se pueden utilizar como recurso memorialista para actividades culturales, pese a que los que cambiaron la camiseta de felpa por corbata y abrazaron el “globalismo” neoliberal digan lo contrario. Pedidles que os expliquen porque no luchan por ella; os respoderan, con gesto prepotente -ya los imagino-; “no es rentable, ni económicamente viable, ni tiene futuro”; y una “joya”, otra vez.

Por cierto, no os resuena a especie de “deja vù”, similar al que nos arrodilló para entrar en la por entonces CEE y obligó a cerrar minas, arrancar viñedos, olivos, sacrificar vacas, destruir barcos de pesca, desmantelar siderurgia…

Ahora llamadme conspiranoico, en el mundo del “chat control 2.0”; porque claro, los que “corren pa la grada” y los que aplauden a rabiar saben que no pueden decir que pertenezco a la máquina del fango ni que soy de extrema derecha; solo faltaría.

Un abrazu, brigadistas, de un antropólogo de L’Entregu que ye profe de Economía en Llaviana.

Heri Gutiérrez García.

(Economista y Antropólogo).